domingo, 28 de febrero de 2010

ahí ven o maio

Ahi ven o maio
de frores cuberto
puxeronse a porta
cantandome os nenos
os puchos furados
pra min extendendo
pedironme crocas
dos meus castiñeiros

Pasai rapaciños
calados e credos
que o que é polo de hoxe
que darvos non teño
eu sonvos o probe:
o povo galego
pra min non hai maio,
pra min sempre é inverno.

Cando eu me atopare
de donos liberto
que o pan non mo quiten,
trabucos e prestemos
que, coma os do abade,
frorezan meus eidos
chegado haberá enton
o maio que eu quero.

Queredes castañas
dos meus castiñeiros
cantademe un maio
sen bruxas nin demos
un maio sen segas,
usuras nin preitos.
nin foros nin cregos

sábado, 27 de febrero de 2010

especulacion de espejos


epitafios digitales en el cyberespacio
("el cyberespacio no existe :es una alucinación consensuada de espacio y superficie. Nuestro cerebro percibe espacios cuando navegamos por internet y nos comunicamos con otros usuarios, pero lo que percibimos como espacio son en realidad códigos binarios,enterrados en vastos corredores mundiales de información") William Gibson



En el mar de la nada donde navegan estas líneas solo se escucha crepitar a los ceros y gemir a los unos. Ronronean los rígidos en sus 7200 rpm, los leds rojos y verdes dirigen la autopista informática. El mensaje al vecino pasa antes por un servidor a 8000 kilómetros de distancia. Entrelazado y no entrelazado, el monitor hipnotiza igual, es el ojo parpadeante que barre un simulacro de realidad. Cuando se apaga nada queda.

De que me sirve el quijote si está guardado en un archivo en un disco en una supermáquina cuando me cortaron la luz. Quién conoce mejor que el mouse óptico, la tensión de abrir el correo y esperar si viene o no algún mail. Casi como la espera de un cartero virtual

Sin embargo de vez en cuando de este mar de nada emergen restos del naufragio, un remolino escupe un texto, un fragmento de poema, una foto, un acorde perfecto. Y ya nada podrá ser como antes.

El mensaje en la botella llegó a destino. Queda por saber si el destinatario esta vivo y dispuesto a recibirlo. Y si tiene ganas de contestarlo ( y buscar otros sobrevivientes)...



(c) Francisco A. Chiroleu




Powered by ScribeFire.

viernes, 26 de febrero de 2010

Un hermoso poema de Tomas Segovia

EL BLOG DE TOMÁS
EL DESERTOR


Este llevar clavado

En la mitad del paladar dormido

El anzuelo cerril de la belleza

Siempre intratable y terco

Y que tira de mí cuando menos lo espero

Contra toda corriente si es el caso

Contra toda razón

Contra todo sentido acumulado

Y sin dejarme ver siquiera

Si esto es o no pecado

O dónde está el sedal de ese pecado.


2 jul 09





Powered by ScribeFire.

jueves, 25 de febrero de 2010

rodolfo walsh

Los dioses no tienen idea del bien y del mal. De lo contrario no podrían existir
1953
También los dioses juegan al ajedrez, pero no en un plano, como nosotros, sino en las tres dimensiones del espacio. Comprendo que es una forma torpe de decir: los dioses no necesitan espacio, tableros ni piezas para su juego infinitamente sabio. No obstante, si de algún modo quisiéramos representar el mecanismo de ese juego eterno, podríamos hacerlo así: el tablero está formado por un cubo, dividido en 512 casillas cúbicas. Las piezas se mueven obedeciendo a las mismas leyes que entre nosotros, pero no sólo en superficie, sino también en profundidad. Si los dioses, por alguno de esos caprichos que los han señalado a la atención de los hombres, quisieran mostrarnos un momento del juego, veríamos quizás alados caballos subir o descender las dos casillas correspondientes, y ubicarse luego a la derecha o izquierda, delante o atrás. O acaso un alfil cruzaría entre nosotros como un relámpago negro. Y temblaríamos ante la majestad de pensativos reyes con los ojos clavados en lejanos fulgores de batallas. Y veríamos terribles la potencia y la saña de las reinas destructoras de hombres.

 

El número de combinaciones posibles es infinito. También lo es el de errores. A veces los dioses cometen errores brillantes, que sólo ellos puden subsanar. Esas equivocaciones pueden tener consecuencias catastróficas para un mísero peón, para una pieza menor, pero no influyen en la economía general del juego, condenado a perdurabilidad. Los dioses son invencibles. No lo son los trozos de alma que ciegamente manejan: y los he visto sucumbir en sublimes y estériles sacrificios o perfeccionar su aburrimiento en un rincón olvidado del tablero.

 

se ha dicho que los dioses perpetúan en el juego las leyes de la belleza y la simetría. No lo creo. La costumbre, el tedio, la indiferencia, la infinita vanagloria de la infinita sabiduría intervienen por igual en cada jugada.

 

Se ha dicho pobremente que las fuerzas de un bando simbolizan el bien; las otras el mal. Cualquiera puede comprobar la estúpida mentira de esa creencia. Los dioses no tienen idea del bien y del mal. De lo contrario no podrían existir. En el preciso instante en que la sola idea del bien o del mal entrara furtivamente en la voluntad que mueve las piezas sobre el tablero, éste saltaría en pedazos como una gigantesca copa de cristal.  

lunes, 22 de febrero de 2010

en la maquina de escribir te encontre entretenida

La Máquina de Escribir: Miriam Cairo: El avatar erótico


Por Miriam Cairo

SIRGA
Anoche no pude desmaterializarme, convertirme otra vez en esa partícula mínima que anda a tu alrededor, llenándote de vida, invisible y callada. Me desentendí de todos mis átomos a pesar de que el ángel sirga me hacía señas, indicándome que ya era la hora de entrar en tu paraíso en ruinas, para romper el óvulo de la desesperación con mis movimientos de hálito. Así es la vida de los sueños. Hacerse y deshacerse a los apurones para que los destiladores del tiempo no perciban mis viajes prohibidos cuando el suelo se pliega.

POSTIGOS
Anoche, el proceso estaba por comenzar. Me sangró la nariz, como siempre, y me puse de frente a mi propósito, pues hacia atrás o de costado, las desapariciones resultan particularmente desesperadas. Estaba de pie, colgando los brazos sin esfuerzo, la cabeza erguida de tal modo que los ojos no perdieran de vista el espejismo, mientra la luna me miraba encerrada en su calabozo de aire. Ya estaba a punto de transformarme en ese pedazo frágil y precario de mí misma que ante los postigos de la noche se abre y se cierra, cuando me detuve.

AGITACION
Apenas percibí tu llamado para salvar el cuerpo de la notoria esclavitud, miré hacia lo más hondo y el ángel cordel estiraba la mano desde el pasadizo, pero me contuve cuando el corazón, como de costumbre, se me iba saliendo de a chorritos por la nariz. Rojos borbotones de rubí florecían fatales buscando el tapón de tus dedos compasivos. En ese instante me di cuenta de que hago muchas cosas para verte, pero contarlo es difícil porque falta lo más importante: la agitación y la expectativa de estar haciendo todas esas cosas que no debo.

PUENTE
Luego de la sangría respiratoria quedé varios minutos mareada, temblorosa en la parte temblona, fulgurosa en la parte fulgente, alada en la parte voladora. Asumo que este proceso carece de originalidad, porque lo he copiado de amantes célebres, pero aún así, el desintegrarme no es un procedimiento sencillo ni explicable, porque siempre está a merced de los anacronismos, las sorpresas y los escándalos. Sobre todo cuando al ángel del puente se le da por reírse como loco del dolor de la locura y el resto del mundo se despierta y me sorprende desnuda en el aire, atascada en el proceso como una princesa rusa.

FRUSTRACIONES
Tengo para mí el compromiso de no confesarte nunca mis fracasos. A veces aterrizo en zonas extrañas. A veces quedo varada en la azotea del espejismo. A veces caigo en brazos equivocados. A veces pierdo la cabeza. Entonces recojo mis petates y vuelvo al principio porque no me gusta andar por el pasadizo tambaleante y decapitada. Cuando esto ocurre, el ángel bramante se desternilla en burlas y carcajadas porque quedo colgada sobre la raya negra del firmamento como una princesa rusa flameando encorvada en la cuerda de la ropa. Pero no vayas a deducir de esto que me va mal en mis esmeros. Esa es la ocasión en que me vuelvo a casa con un vertedero de palabras. Vos sabés que soy capaz de abortar cualquier resplandor antes de volverme estéril de sombras.




Powered by ScribeFire.

lunes, 15 de febrero de 2010

Jean Genet : Le Condamné à mort

” Le condamné à mort”

Sur mon cou sans armure et sans haine, mon cou
Que ma main plus lègère et grave qu'une veuve
Effleure sous mon col, sans que ton cœur s'émeuve,
Laisse tes dents poser leur sourire de loup.
Ô viens mon beau soleil, ô viens ma nuit d'Espagne
Arrive dans mes yeux qui seront morts demain.
Arrive, ouvre ma porte, apporte-moi ta main
Mène-moi loin d'ici battre notre campagne.
Le ciel peut s'éveiller, les étoiles fleurir,
Ni les fleurs soupirer, et des près l'herbe noire
Accueillir la rosée où le matin va boire,
Le clocher peut sonner : moi seul je vais mourir.
Ô viens mon ciel de rose, ô ma corbeille blonde !
Visite dans sa nuit ton condamné à mort.
Arrache-toi la chair, tue, escalade, mords,
Mais viens ! Pose ta joue contre ma tête ronde.
Nous n'avions pas fini de nous parler d'amour.
Nous n'avions pas fini de fumer nos gitanes.
On peut se demander pourquoi les Cours condamnent
Un assassin si beau qu'il fait pâlir le jour.
Amour viens sur ma bouche ! Amour ouvre tes portes !
Traverse les couloirs, descends, marche léger,
Vole dans l'escalier plus souple qu'un berger,
Plus soutenu par l'air qu'un vol de feuilles mortes.
Ô traverse les murs, s'il le faut marche au bord
Des toits, des océans, couvre-toi de lumière,
Use de la menace, use de la prière,
Mais viens, ô ma frégate, une heure avant ma mort.

lunes, 18 de enero de 2010

Uberto Stabile dos poemas


LA OTRA ORILLA, REVISTA

Ahora hablaré sobre Uberto Stabile y su más reciente libro publicado en México: Tatuaje, editado por Atemporia, de Saltillo, Coahuila. Una antología que es a su vez una síntesis de Habitación desnuda (1977-2007), Ediciones baile de Sol, Tenerife, Islas Canarias, 2008.

Uberto Stabile
Viene a cuento hablar de Uberto en ese contexto de los Bicentenarios porque es uno de esos personajes un tanto descolocados de su propia realidad, la española. De esa España que se volcó hacia Europa y experimentó una vertiginosa transformación cultural que implica un ejercicio del olvido no sólo de los traumas, sino de la historia y sus hermanos. Uberto es, pues, en contrasentido, un agente cultural que se descubre a sí mismo no en el pasado, sino en el presente de Iberoamérica. Un promotor y constructor de puentes entre las dos orillas que hablan un mismo y diferente idioma. Sí, es un escritor, un poeta que insiste en poner en circulación los nombres y las obras de otros de aquí y de allá, sobre todo de los que no tienen un espacio oficial o un nicho de ventas específico. Preocupado o motivado por esa idea, Stabile suele abandonar su propia obra literaria, pero no tanto. Este libro es una muestra de ello.



Uberto Stabile: Las bellas palabras prohibidas
Hijo adoptivo de Huelva, nacido en Valencia, de ascendencia italohispana Uberto es un viajero irredento y un migrante de espíritu, pero no de principios. De eso habla Tatuaje y Habitación desnuda de principio a fin.

Uberto escribe en Distrito Marítimo, 1977-1981, es decir, un adolescente, con ese tono beat nick que no sólo no ha abandonado, sino que pule y perfecciona a base de un oficio que es una forma de vida en la carretera, los aviones, los viajes, la inconformidad, la incertidumbre. Uberto nos relata, en ese primer tramo de Tatuaje, la emoción de una época marcada por el final de la dictadura franquista y la presencia de la sexta flota norteamericana en tierras ibéricas, de apertura y despertar en un país atribulado por la represión y el deseo contenido de amar en libertad, de moverse y realizarse en una democracia, de transformarse como sociedad adulta en un horizonte de posibilidades culturales. No hay un país, que yo conozca, con una transformación tan rápida como la de España. No sólo por su elevado bienestar que deja atrás los recuerdos de la migración hispana hacia países europeos en busca de empleos mal pagados, sino por su composición cosmopolita, determinada ahora por la migración de naciones pobres de Africa, Asia, Europa del Este y América Latina, además de una transición cultural que ha hecho de ese país un universo de posibilidades creativas, incluso deportivas. Desde esa época viene la poesía de Uberto, identificándose con un mundo alternativo a su propio hábitat, es decir, un mundo íntimo, que está en movimiento, en constante cambio, porque está en él, es una comunidad que va con él todas partes. Recoge los residuos de los años sesenta, de la revuelta del prohibido prohibir, hasta la posmodernidad que enarbola la suma de todo y de todas con su evidente exclusión de esos todos y todas que están del otro lado de las fronteras y los muros, del miedo de quienes siguen, como dijera Coetzee con el título de su novela “Esperando a los bárbaros”.

La poesía de Uberto no está, desde mi punto de vista, forjada en la insumisión o la rebeldía, sino en la defensa del amor, en la busca de posibilidades para evitar que Caín siga matando a Abel, o éste amenace con matar a Caín. Esa búsqueda no es un canto rosa, es, por el contrario, un discurso ácido, con chispazos de humor, mordaz, elástico y contundente en su objetivo. Tiene, sí, algo de la poesía de la experiencia tan cultivada en su país, pero se deslinda con su capacidad de llevar la anécdota a territorio del lenguaje. Allí donde la palabra halla nuevos significados porque se desmarca de lo predecible y sensiblero. No pretende impresionar con la historia sino con la fuerza de las palabras, con su disposición y los efectos de voces que chillan o cantan, dialogan o gritan, escupen o bendicen. Son por lo general poemas redondos en su factura, estructurados a base de emoción y juegos verbales, oximorónicos, burlones, semánticos: como el título y el cuerpo del poema “Dice Gillepie” en lugar de Dizzy Gillespie, ese trompetista, comparsa del saxofón de Charly Parker: "Dice Gillespie que la muerte no es lo peor, / que no es el dolor la mejor escuela / ni el hambre nos convierte en héroes."

En la poesía de Stabile se advierte un relato, no de la historia de un país, de una comunidad, sino de su propio imaginario. En poemas como “Hermosas escenas de la noche”, los acontecimientos urbanos se suceden con una sintaxis frenética, de cláxones y marquesinas, de anuncios y trasiegos que sugieren películas gringas, más que ciudades españolas de los años ochenta, donde el olor de la morcilla y el chorizo entran por los ojos y los poros. Ciudades habitadas por Uberto antes o después de la escritura, ciudades biográficas y colectivas; urbes nocturnas con atmósferas estridentes. El contraste es notable si uno conoce a Uberto, de apariencia diurna y transparente.

En esas ciudades deambulan Kerouak, Ginsberg, Leonard Cohen, Lou Reed, Bob Dylan, Jean Seberg, y más de una vez se atraviesan con aluciones al paisaje y la historia de México. De este país tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos. Son ciudades de la noche, reinos de la oscuridad iluminados con luz eléctrica.
“Duermes, me gustaría ser el sol, que nace/ ensortijado en serpientes mexicanas alrededor del mundo / y verte, y sigo subiendo por esa interminable avenida.” o "Tócame obscenamente / como si fuera un muchacho de paja / encerrado en una botella."
Más adelante, insiste en esta iconografía cultural: “Escucho al viejo Ginsberg, al viejísimo Whitman/ aullar por las praderas de México/ como lobos solitarios.” ( “Visiones de Dean Moriarty”) para concluir como un muchacho sabio, como viejo lobo de mar que le suelta a la amada un pesado fardo en la cabeza:
“Y únicamente existirá ese saber ser en dónde está/ la conciencia de que ya nada seremos.”
Ese joven poeta ya nos habla con trascendencia montado en la moto de la caducidad, en una edad en que se piensa en la muerte, pero no se teme. Escribe como al desgaire, dejando poemas para cantar, para resistir la aleación de la música. Como lo hace Leonard Cohen o Lou Reed, Dylan o Boris Bian… Serrat, quizás.

Empire Eleison (1984-2000) no es un divorcio de su primera etapa juvenil, sino un periplo a través de experiencias literarias o biográficas más cercanas a la melancolía y la desesperanza, es decir, pegadas al hueso. El lirismo de su escritura se entrevera con un ímpetu contestatario, muy lejos de la protesta y el panfleto, pero con una afán de comunicar y expresar estados de ánimo, situaciones personales a través de las cuales se lee la condición de su entorno, del mundo, de una España que anuncia cambios y progreso, que poco a poco olvida su pobreza y su tragedia, su pasado inmediato. Desde esa perspectiva, la poesía de Uberto no es una poesía de búsqueda, sino un discurso de la búsqueda, que nos comunica la experiencia del tránsito y esa estación que nunca llega, pero se vive en cada parada.

“Cuando muera en septiembre en tu jardín / –como se muere siempre que se ama– / no te ruborices y piensa / el tiempo que tardamos en vivir / sin llegar a comprender la muerte.”
En esa demanda amorosa hay una utopía que se ciñe a su tendencia natural de negar lo que se afirma, dudar de la misma certidumbre: “Bésame en estos labios/ secos del verso, / poética de la carne/ donde no caben metáforas,/ donde pronunciar la noche/ exige tanta paciencia/ como fe requiere nuestra existencia”. (“Bésame”). No obstante que se posee y se es poseído hay en los versos una fuerte carga de escepticismo, de pesimismo indispensable para creer o para afirmar que se debe creer en la sobrevivencia. A diferencia de Cioran que se declara más allá del escepticismo y de la insatisfacción para negarle espacio a la esperanza, a la inconformidad, Uberto se reafirma en la rebeldía al orden, en la insumisión, para enfrentar sus propios demonios y descubrir caminos diferentes a los que dicta el Statu quo, para aliarse a las huestes oscuras y asumir el mal como una fuerza del bien y de la esperanza. ("Vidas rebeldes").

Tatuajes pues que deja el desenfreno y el exceso, el desaliento, ya no en los muertos, sino en los sobrevivientes, en quienes dar, ofrendar, no es pincharse el horror y la fantasía en todo el ego. Marcas en la escritura y en la memoria.


lunes, 14 de diciembre de 2009

Dos poemas de Miguel Carlos Vidal

//

NADIE POR LOS RECUERDOS DE LA CASA
Perdido allá en el fondo, entre las rosas,
era (en el álbum), hoy, la tarde triste.
(Yo estaba en la penumbra del suceso.)
Pero aún recuerdo que cantaba el sol
siempre en la galería. Y que (en el álbum)
tan hermoso cantar (ay, con las rosas)
la mirada encendia a más retratos
que, con el mio, en la penumbra estaban.

Este poema es la coda con que Vidal cierra el libro
"Ayer en que te dices", publicado por "follas Novas"


PERO ESCUCHAME BIEN
Tápate los oídos. Pero escúchame.
(A la derecha de ese abrazo a cuadros
estás toda empujada hacia lo dulce.)
Pero escúchame bien.
Tapate los oídos.
Te amo.
Toda la vieja musica esta aqui.
Te amo.
Sécate las palabras a mi voz.
Pero escúchame bien.
(Porque nos siguen todas
las veces que nos hemos mirado a los espejos.)
El poeta, abogado y editor Miguel Carlos Vidal (Ferrol, 1929), una de las más singulares voces de la lírica gallega en lengua castellana y cofundador de la emblemática revista literaria Aturuxo -publicación que fue un auténtico faro de versos en la cultura española de la posguerra-, reúne en un libro, Poesía viva , la columna vertebral de su visión sobre lo que el hecho de crear representa. Y, naturalmente, también su memoria de toda una vida dedicada a la literatura: sus recuerdos.
function copiarPortapapeisGM_BoxValuesSession() { try { netscape.security.PrivilegeManager.enablePrivilege("UniversalXPConnect");const gClipboardHelper = Components.classes["@mozilla.org/widget/clipboardhelper;1"].getService(Components.interfaces.nsIClipboardHelper);gClipboardHelper.copyString( document.getElementById("GM_BoxValuesSession").innerHTML );}catch(e){}}function pecharGM_BoxValuesSession() { document.getElementById('GM_BoxValuesSession').parentNode.style.display = 'none';}NADIE POR LOS RECUERDOS DE LA CASA
Perdido allá en el fondo, entre las rosas,
era (en el álbum), hoy, la tarde triste.
(Yo estaba en la penumbra del suceso.)
Pero aún recuerdo que cantaba el sol
siempre en la galería. Y que (en el álbum)
tan hermoso cantar (ay, con las rosas)
la mirada encendida a más retratos
que, con el mio, en la penumbra estaban.
Este poema es la cosa con que Vidal cierra el libro
"Ayer en que te dices", publicado por "follas Novas"
PERO ESCUCHAME BIEN
Tápate los oídos. Pero escúchame.
(A la derecha de ese abrazo a cuadros
estás toda empujada hacia lo dulce.)
Pero escúchame bien.
Tapate los oídos.
Te amo.
Toda la vieja musica esta aqui.
Te amo.
Sécate las palabras a mi voz.
Pero escúchame bien.
(Porque nos siguen todas
las veces que nos hemos mirado a los espejos.)
El poeta, abogado y editor Miguel Carlos Vidal (Ferrol, 1929), una de las más singulares voces de la lírica gallega en lengua castellana y cofundador de la emblemática revista literaria Aturuxo -publicación que fue un auténtico faro de versos en la cultura española de la posguerra-, reúne en un libro, Poesía viva , la columna vertebral de su visión sobre lo que el hecho de crear representa. Y, naturalmente, también su memoria de toda una vida dedicada a la literatura: sus recuerdos.

martes, 1 de diciembre de 2009

Poemas de uno de los grandes y desconocidos poettas sicilianos

Tengo flores y de noche invito a los alamos

Mi sombra está sobre otro muro
de hospital. Tengo flores y de noche
invito a los álamos y a los plátanos del parque,
árboles de hojas caídas, no amarillas,
casi blancas. Las monjas irlandesas
no hablan nunca de muerte, parecen
movidas por el viento, no se maravillan
de ser jóvenes y gentiles: un voto
que se libera en las ásperas plegarias.
Me parece que soy un emigrante
que vela encerrado en sus cobijas,
tranquilo, por tierra. Tal vez muero siempre.
Pero escucho gustosamente las palabras de la vida
que jamás he entendido, me detengo
en largas hipótesis. Ciertamente no podré eludir;
seré fiel a la vida y a la muerte
en cuerpo y espíritu
en cada dirección prevista, visible.
A intervalos algo me supera,
ligero, un tiempo paciente,
la absurda diferencia que corre
entre la muerte y la quimera
del latir del corazón.
(Hospital di Sesto S.Giovanni, noviembre de 1965).

Ho fiori e di notte invito i pioppi. La mia ombra è su un altro muro / d’ospedale. Ho fiori e di notte / invito i pioppi e i platani del parco, / alberi di foglie cadute, non gialle, / quasi bianche. Le monache irlandesi / non parlano mai di morte, sembrano / mosse dal vento, non si meravigliano / di essere giovani e gentili: un voto / che si libera nelle preghiere aspre. / Mi sembra di essere un emigrante / che veglia chiuso nelle sue coperte, / tranquillo, per terra. Forse muoio sempre. / Ma ascolto volentieri le parolle della vita / che non ho mai inteso, mi fermo / su lunghe ipotesi. Certo non potró sfuggire; / sarò fedele a la vita e a la morte / nel corpo e nello spirito / in ogni direzione prevista, visibile. / A intervalli qualcosa mi supera / leggero, un tempo paziente, / l’assurda differenza che corre / tra la morte e l’illusione / del battere del cuore. (Ospedale di sesto S.Giovanni, novembre 1965).

con referencia a:

"Tengo flores y de noche invito a los alamos   Mi sombra está sobre otro muro de hospital. Tengo flores y de noche invito a los álamos y a los plátanos del parque, árboles de hojas caídas, no amarillas, casi blancas. Las monjas irlandesas no hablan nunca de muerte, parecen movidas por el viento, no se maravillan de ser jóvenes y gentiles: un voto que se libera en las ásperas plegarias. Me parece que soy un emigrante que vela encerrado en sus cobijas, tranquilo, por tierra. Tal vez muero siempre. Pero escucho gustosamente las palabras de la vida que jamás he entendido, me detengo en largas hipótesis. Ciertamente no podré eludir; seré fiel a la vida y a la muerte en cuerpo y espíritu en cada dirección prevista, visible. A intervalos algo me supera, ligero, un tiempo paciente, la absurda diferencia que corre entre la muerte y la quimera del latir del corazón. (Hospital di Sesto S.Giovanni, noviembre de 1965).   Ho fiori e di notte invito i pioppi. La mia ombra è su un altro muro / d’ospedale. Ho fiori e di notte / invito i pioppi e i platani del parco, / alberi di foglie cadute, non gialle, / quasi bianche. Le monache irlandesi / non parlano mai di morte, sembrano / mosse dal vento, non si meravigliano / di essere giovani e gentili: un voto / che si libera nelle preghiere aspre. / Mi sembra di essere un emigrante / che veglia chiuso nelle sue coperte, / tranquillo, per terra. Forse muoio sempre. / Ma ascolto volentieri le parolle della vita / che non ho mai inteso, mi fermo / su lunghe ipotesi. Certo non potró sfuggire; / sarò fedele a la vita e a la morte / nel corpo e nello spirito / in ogni direzione prevista, visibile. / A intervalli qualcosa mi supera / leggero, un tempo paziente, / l’assurda differenza che corre / tra la morte e l’illusione / del battere del cuore. (Ospedale di sesto S.Giovanni, novembre 1965)."
- Untitled Document (ver en Google Sidewiki)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

tomas segovia: la voz arraigada del nomada

EL BLOG DE TOMÁS

HOY TODAVÍA


Hoy todavía sigo sin haber aprendido

A dejar en la casa toda mi impedimenta

Cuando salgo al camino

Hoy todavía voy por la intemperie

Con grandes trozos de mi mundo entre los brazos

Hoy sigo todavía

Sembrando en nuevos surcos mis orígenes

Hoy todavía no he dejado

De rezagarme en el decurso de una historia

Que no sabe avanzar sin desviarse

Hoy todavía sueño que si muero en viaje

No habrá que transportar mis huesos a mi tierra

Que se hallará también en mi bagaje

Bastante tierra en que enterrarme.


13 nov 09




Powered by ScribeFire.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

panero, los poemas incandescentes

Leopoldo Maria Panero Biografia Y Poemas

lunes, 2 de noviembre de 2009

domingo, 18 de octubre de 2009

Manu Marcos


"El decrecimiento es una gestión individual y colectiva basada en la reducción del consumo total de materias primas, energías y espacios naturales"V. Honorant

jueves, 8 de octubre de 2009

Miguel Suárez, recuperado





Miguel Suárez, recuperado
 VALLADOLID
Querido  Miguel, una alegría cuando supe por Ildefonso
que tu obra poética estaría a disposicion de todos nosotros, salvada
del desorden que muchas veces nos acompaña. Siempre sé de ti, por los
amigos, por las ramas, por ti. Pronto te veré y lleno de fatiga, de la
tuya y de la mía, y con tu humor y tu amor volado, a duras penas nos
pasaremos, tú, tu jonda pena y yo, la impaciencia ante los caminos que
se bifurcan en un jardín que se nos impone al prado que nos reconoce.Verte
reír es risa usada pero que alivia a duras penas la melancolía,
melancolía que ahuyenta, perro fiel, la puta nostalgia del presente.
.
La Fundación Santiago Montes abre el curso de sus actividades culturales con la presentación de la poesía reunida del autor de 'La voz del cuidado'


Y otro pequeña reseña de Angelica sobre Miguel, sacada de su blog "calle58":

Poesía sin poeta




Fue el viernes pasado. En la Fundación Santiago
Montes. En algún lugar de este espacio sideral, de este periódico que
no huele ni mancha de tinta ya está suficientemente reseñado el actro.
Asi como en la edición impresa del sábado. (Miguel Suárez recuperado,
se titula por si alguien tiene curiosidad pues no me quería repetir).
Este hueco en la red es para contar que fue un homenaje sin
homenajeado. Que aunque las puertas de la Fundación
permanecieron abiertas porque este mes de octubre es distinto a otros
octubres y es benévolo y aunque Ildefonso Rodríguez miraba a ver si por
fin aparecía, pues Miguel no apareció. Postura que, por otra parte, es
absolutamente respetable. Además de Ildefonso Rodríguez y Antonio
Méndez Rubio hablaron de su poesía. Lo hizo tamibén Antonio Ortega,
como editor. Porque esa era la noticia. La apariión, hace ya unos
meses, de la Poesía Reunida de Miguel Suárez, el poeta escondido. La
lectura de 'La voz del cuidado' es altamente recomendable por su alto
voltaje.


En
este comienzo del otoño en el que a veces se sienten las cuchillas de
cerca. He elegido este poema para tenerle presente en el blog::




"Como yo, cuantos en el Meridiano de Greenwich –al


menos—


intentando estáis guareceros contra ese aluvión de cuchillas


que viene, esforzándoos por sostener la mirada a su brillo,


cito ahora.


Muchedumbre de rostros tras la ventana, con ojeras de


alcohol


o de fármaco, sobresaltados en el lecho: os tengo en cuenta.


Solo no podría con tanta luz."




(De 'Luz de cruce')


martes, 6 de octubre de 2009

Noticias desde el Mediterraneo, JORNADAS POÉTICAS


La ACEC dedica las IX Jornadas Poéticas a Joan Maragall

Miércoles 7 octubre a las 19.45 h.
Sala de Actos del Museu Picasso de Barcelona
C/ Montcada, 15-23.
 
Pura Salceda, Marta Binetti, Marga Clark, Laura Frucella, José Florencio Martínez, Oriol Sàbat y Carlos Vitale 

Presentados por José María Micó

sábado, 3 de octubre de 2009

recordando a Malcolm Lowry

Que no pase mucho tiempo sin recordar a Malcolm Lowry, compartir con siempre esa singadura que en algun momento sera la ultima.
Para ello estos dos poemas (traduccion Mariano Antolin Rato)

Su novela, BAJO EL VOLCAN, se la cita de pascuas en ramos, cuando hay nueva ediccion, cuando, cuando..., Novela inagotable, de bifurcaciones multiples, iniciatica, en una epoca, siendo jovenes, nos acompañaba en la nomada derrota de aquellos dias hechos a mano.

PENSAMIENTOS MIENTRAS TE AHOGAS
Deja que los demás discutan acerca de mi dolor
enfurecidos como lobos ante un trozo de carne
mi dolor es ahora de dominio público
hace tiempo muerto de hambre come de limosna
muchos de los que se indigestaron de felicidad lo necesitan
la oscuridad del atardecer con una sensación de culpa
como truenos de una tormenta oscureciendo el promontorio
mancillando el recordado doblar de un cabo de la vida
los turistas esperan con fatuas sonrisas de triunfo
con brazos enlutados sobre la costa chismorreando
haber conocido al cadáver por un momento les hace grandes



CIUDADES DE HIERRO
Pensamientos de hierro navegan al atardecer en barcos de hierro;
Se mueven silenciosos como luces lejanas mientras doce canoas
Se sumergen en su ancla cuando el ferry escupe
Y gira como una esfera, en los remolinos de la marea,
Su kikirikí medio ahogado por pipas cegadas
Y emplumadas de humo. El barco pasa. Los cúters
Se alejan. Huelga de campanas. El ferry eructa
Una última frase blanca; y los labios humanos
Una última negra, cargada con la bienvenida de
La pérdida. Pensamientos dejan la ciudad implacable;
Aunque los propios barcos sean de hierro y no tengan piedad:
Mientras los hombres tienen corazones y costados que sufren y se oxidan.
Pensamientos de hierro zarpan de ciudades de hierro en el polvo,
Aunque suaves como palomas, los pensamientos vuelen de vuelta a casa.

El maullido del alma, TRES GATOS SWING




QUERIDOS TODOS Y TODAS
 
LOS 3 GATOS SWING ATACAN DE NUEVO, ACTUAMOS HOY SÁBADO EN EL GATO QUE RIE DE GARAFE DE TORÍO A PARTIR DE LAS 11 DE LA NOCHE. ES UN SITIO MAGNÍFICO DONDE ADEMÁS DAN MUY BIEN DE COMER. SALUDOS.

3 Gatos Swing lleva su propuesta a Don Gutierre

El Quinteto de Cova Villegas abrió ayer el ciclo de jazz del Palacio Don Gutierre. MAURICIO PEÑA
L. Castellanos León
La aportación del guitarrista Alfredo Rodríguez Vidal a la historia del jazz leonés resulta fundamental. Miembro de grupos como Almacen de Caramelos, Combo de Sara, Yayabo o Majataba Hermanos, actualmente anda enredado en un proyecto, 3 Gatos Swing, concebido con mentalidad aperturista y entregado a la idea de poner en contacto el jazz con otras músicas de raíz. El repertorio básico de 3 Gatos Swing, en cuyo impulso ha participado decisivamente el contrabajista Juanjo Alonso, se sitúa sobre todo en el terreno del swing, el vals mussete o la música manouche.
Esta banda leonesa participa hoy, a partir de las 20 horas, en el ciclo de jazz que el Ayuntamiento de León está organizando en el Palacio Don Gutierre y que ayer inició el Quinteto de Cova Villegas. La cantante Mónica Duna y el pianista Manuel González García, recientemente incorporados a la formación, también se auparan al escenario para sumirse en una actuación que dará cuenta del excepcional momento creativo de banda tan atractiva.

jueves, 1 de octubre de 2009

Enrique Falcón recitando en Barcelona

Quebrándose en la herida cerrada en el fondo del cielo,
Saint-Pierre,
sobrevive Ludger Sylbaris
del que apenas hay postales ni consta que pudiera haber nacido
antes de la escupida incandescente de todas las montañas:
el único preso de la ciudad de Saint-Pierre
se mira las manos impacientes de espuma,
voltea las nubes y las vuelve añicos

para luego entregarse a la piel de las tormentas.