poesia encarnada
poesia en la calle, desde la calle, la palabra tomando la palabra, la palabra es lo unico que sigue siendo de todos pero sobre todo alcanza su maximo poder en boca de la pobreza. La poesia es nuestra arma favorita. Los poetas, nuestros destiladores magnificos.
miércoles, 13 de mayo de 2026
«Recuérdame»: Margaret Mead
jueves, 1 de enero de 2026
Epístola de los poetas que vendrán
Manuel Scorza
Tal vez mañana los poetas pregunten
por qué no celebramos la gracia de las muchachas;
tal vez mañana los poetas pregunten
por qué nuestros poemas
eran largas avenidas
por donde venía la ardiente cólera.
Yo respondo:
por todas partes oíamos el llanto,
por todas partes nos sitiaba un muro de olas negras.
¿Iba a ser la Poesía
una solitaria columna de rocío?
Tenía que ser un relámpago perpetuo.
Mientras alguien padezca,
la rosa no podrá ser bella;
mientras alguien mire el pan con envidia,
el trigo no podrá dormir;
mientras llueva sobre el pecho de los mendigos,
mi corazón no sonreirá.
Matad la tristeza, poetas.
Matemos a la tristeza con un palo.
No digáis el romance de los lirios.
Hay cosas más altas
que llorar amores perdidos:
el rumor de un pueblo que despierta
¡es más bello que el rocío!
El metal resplandeciente de su cólera
¡es más bello que la espuma!
Un Hombre Libre
¡es más puro que el diamante!
El poeta libertará el fuego
de su cárcel de ceniza.
El poeta encenderá la hoguera
donde se queme este mundo sombrío.
sábado, 22 de noviembre de 2025
PATRIA, un poema de ERNESTO GUERA DA CAL
Se a súa primeira publicación literaria fora o poema “Mariñeiro fusilado” (na revista Nova Galiza, en 1937), Guerra da Cal publicou os poemarios: Lua de além-mar (1959), Poemas (1961), Rio de sonho e tempo (1962) e Motivos do eu (1966).
PÁTRIA*
«Porque volvió, sin regresar, Ulises»
MIGUEL ANGEL ASTURIAS
A Galiza
é para mim
um mito pessoal
maternal e nutrício
com longa teimosia elaborado
de louco amor filial
de degredado
(E de facto é também
-porquê não confes-sá-loum execrável vício
sublimado)
A Galiza
foi sempre para mim
um refúgio mental
um jardim de lembranças
sossegado
um ninho de frouxel acolhedor
para onde fugir
do duro batalhar e do estridor
da Vida
e do acre ressaibo do Pecado
Subterfúgio subtil
e purificador
de interior evasão
para o descanso da alma
na calma
pastoril
da perfeição de Arcádia
da Terra Prometida
da imaginação
A Galiza
é o meu amor constante
tranquila e fiel esposa
e impetuosa amante
sempre
como Penélope a tecer na espera
ansiosa e plácida
paciente e palpitante
do retorno final
do seu errante e navegante Ulisses
-outra quimera!
Amo-a
como o náufrago desesperado
ama a costa longínqua e arelada
que nunca há de avistar
Amo-a
com saudade antevista de emigrado
que à partida se sabe já
a ser ausente morrinhento
de nunca mais voltar
fadado
Porque ninguém jamais regressa do desterro
à mesma terra que deixou
(O Espaço sempre acaba comido pelo Tempo:
Os lugares
e as gentes que os habitam
mudam e morrem sempre
e nós também morremos
e mudamos
Posso eu acaso me reconhecer
naquele rapaz loiro
que chorando partiu
um dia crepuscular e montanhoso
de Quiroga
no Sil
há tantos anos
e tantos desenganos?)
Amo-a
Amei-a sempre
porque nunca deixei
de estar ligado a Ela
pelo umbigo
Porque Ela foi meu berço
e onde quer que eu morrer
Ela há-de ser
o meu íntimo
Amo-te
enfim
Galiza
e último jazigo
coitada, triste e bela Pátria minha
como Tu es
como o Senhor
num mal dia te fez
órfã de história e alienada de alma
vespertina, submissa e maliciosa
rústica e probrezinha
Amo-te
sobretudo
como eu te quereria
como eu em mIm te crio
dia após dia
como um encantamento da minha infância
e da minha fantasia
Amo-te
como eu
tresnoitado poeta evangelista
te invento e mitifico
E, como com Jesus Cristo fez Mateus,
visto com ilusórios véus
a tua miseranda e cinzenta Paixão
e intento
com interna e intensa
distante devoção
pôr-te um nimbo de Glória imaginária
num apócrifo Novo Testamento E. GUERRA DA CAL
ESTORIL,
/984
ERNESTO GUERRA DA CAL e LORCA
Se a súa primeira publicación literaria fora o poema “Mariñeiro fusilado” (na revista Nova Galiza, en 1937), Guerra da Cal publicou os poemarios: Lua de além-mar (1959), Poemas (1961), Rio de sonho e tempo (1962) e Motivos do eu (1966).
jueves, 5 de junio de 2025
Carta a unha rapariga de Gaza | karlotti
Carta a la Muchacha de Gaza
Querida hija de la arena y el hilo,
te escribo con letras de humo y herrumbre,
mientras tu nombre—Gaza—se deshilacha
como una gasa que nunca alcanza
a vendar la herida oscura del mundo.
Antes tejían tatriz en tus venas,
telares que cantaban bajo el sol de naranjos,
ahora sólo queda el huso roto de los misiles,
la urdimbre convertida en cicatriz muda
Te han robado el pan y el rocío,
convirtieron el agua en un arma,
la sed es un cuchillo que talla
tu garganta y la de los que decias hermanos.
El hambre abre zanjas en tus manos,
mientras el mundo mira, hipnotizado,
tu genocidio en pantallas de plasma:
un pueblo entero desangrándose en directo,
sus voces—pájaros sin alas—
atrapadas en algoritmos de indiferencia.
Gaza ya no es ciudad, es escombro que canta,
un verso roto donde los niños juegan al escondite
entre chatarra y sombras.
El sol sigue naciendo, impávido,
pero hasta la luz huye de tus calles,
y los pájaros—como tus risas—
anidan en cráteres.
Y tú, muchacha de los ojos quemados,
acaricias el vacío que dejó tu niña,
mientras la muerte te escupe cenizas y balas.
Entonces, entre el humo, abres la boca
y de tu garganta nace una nana,
un arrullo tejido con raíces y lágrimas,
para mecer a la pequeña ausencia
que el hierro convirtió en polvo y en brasas.
Tu canto es un puñal florecido,
una semilla insaciable bajo las escorias,
un grito al rojo vivo que perfora titulares y rezos.
Sabes que el mundo apagará sus pantallas,
pero tu voz—como la gasa antigua—
se enredará en la memoria del viento,
y nadie podrá deshilachar tu nombre.
Con el sol que no basta para limpiar la sangre,
pero persiste, testigo mudo,
firmo esta carta en tu piel de sonora dulzura
y pregunto a ese vacío que arde:
¿Cuándo dejarán los dioses de tejer sudarios?
A estas alturas, Dios ha muerto o es ateo
Para la que canta donde otros sólo ven ruina.

(Diva-Braga-e-Eveline-Medeiros-02-scaled)
Carta á Rapariga de Gaza
Querida filla da area e o fío,
escríboche con letras de fume e ferruxe,
mentres o teu nome—Gaza—esfiáñase
como unha gasa que nunca atinxe
a vendar a ferida escura do mundo.
Antes tecían tatriz nas túas veas,
teares que cantaban baixo o sol de laranxos,
agora só queda o fuso roto dos misís,
o urdime convertida en cicatriz muda
Roubáronche o pan e o resío,
converteron a auga nunha arma,
a sede é un coitelo que talla
a túa gorxa e a dos que dicias irmáns.
A fame abre gabias nas túas mans,
mentres o mundo mira, hipnotizado,
o teu xenocidio en pantallas de plasma:
un pobo enteiro desangrándose en directo,
as súas voces—paxaros sen ás—
engalloladas en algoritmos de friura.
Gaza xa non é cidade, é entullo que canta,
un verso roto onde os nenos xogan ao agocho
entre ferralla e sombras.
O sol segue nacendo, impávido,
pero ata a luz foxe das túas rúas,
e os paxaros—como os teus risos—
aniñan en cráteres.
E ti, rapariga dos ollos queimados,
acariñas o baleiro que deixou a túa nena,
mentres a morte che cuspa cinzas e balas.
Entón, entre o fume, abres a boca
e da túa gorxa nace unha nana,
un arrullo tecido con raíces e bágoas,
para arrolar á pequena ausencia
que o ferro converteu en po e en brasas.
O teu canto é un punhal florecido,
unha semente insaciável baixo as escouras,
un berro a lume vivo que fura titulares e rezos.
Sabes que o mundo apagará as súas pantallas,
pero a túa voz—como a gasa antiga—
enredarase na memoria do vento,
e ninguén poderá esfiañar o teu nome.
Co sol que non abonda para limpar o sangue,
pero persiste, testemuña muda,
asino esta carta na túa pel de sonora dozura
e pregunto a ese baleiro que arde:
Cando deixarán os deuses de tecer mortallas?
A estas alturas, Deus morreu ou é ateo
*Para a que canta onde outros só ven ruína.*

Sacada a primeira ilustración de CAPIRE
domingo, 5 de enero de 2025
carta a los Reyes Magos LAS ABARCAS DESIERTAS, de Miguel Hernández
“Ningún Rey coronado
Tuvo pié, tuvo gana
Para ver el calzado
de mi pobre ventana
(M. Hernandez)
Las Abarcas Desiertas
Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.
Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.
Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.
Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.
Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.
Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.
Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.
Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.
Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.
Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.
Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas
Miguel Hernández