sábado, 5 de junio de 2021

El rostro invisible de la guerra – Afroféminas

El rostro invisible de la guerra – Afroféminas

El rostro invisible de la guerra

Grafiti homenaje a las víctimas de la Unión Patriótica en Bogotá / Foto: Mariano Ronda

Vengo de un territorio lleno de cicatrices, decorado con fosas comunes y tumbas sin flores. 

Nuestro Dios está ausente, no tenemos sombra.  

Hay  mapas de sangre que tiñen los árboles, las plazas, los caminos, las caras de los perros en las esquinas. 

Los ríos trasladan piedras, y entre las piedras los cuerpos navegan de un lugar a otro arrastrando con ellos pequeñas huellas etéreas que se diluyen en el trayecto. Aquellos seres sin nombres, sin identidad, sin pasado, sin presente, sin ningún atisbo de futuro, desaparecen entre las moléculas del agua.

En aquel pedazo de tierra la ley es solo una palabra, la justicia una ficción, la vida un privilegio, una cuestión de suerte.

Gravedad, gravedad, gravedad.  

Hay un sufrimiento acumulado que se filtra a través de las paredes derruidas, inunda las praderas, los valles, los sueños. 

En ese territorio hombres vestidos con uniformes podridos usan armas letales para la aniquilación de la población. Construyeron a través del tiempo una máquina exorbitante para matar, elaboraron una especie de juego bélico para destruir las vidas de la gente, ocupar sus campos, explotar niños y niñas, convertir el cuerpo de las mujeres en tableros de amonestación, en necropedagogía, en castigo.  

Gravedad, gravedad, gravedad. 

Pesadilla letal, la imagen de la agonía, un pueblo al que le ha costado dormir tranquilo, que ha visto con sus propios ojos la carnicería humana, la planicie mortuoria; descuartizamientos, mutilaciones, violaciones en manada, torturas, secuestros, extorsiones, disparos, envenenamientos masivos, pedofilia, necrofilia, zoofilia, carnavales sangrientos organizados por y para aquellos asesinos de uniformes rancios y corazones purulentos.  

En la variedad de juguetes macabros utilizados por estos criminales de cerebros gangrenados, tenemos una vasta cantidad de insumos; ametralladoras M60, también las AR-15 y su variación M16 o los Barret calibre 50, Ak-47, entre muchas otras. Armas químicas, explosivos diversos, lanzagranadas, minas antipersonas, cilindros bombas, carretillas bombas, carros bombas, bicicletas bombas, presidentes bombas.  


Gravedad, gravedad, gravedad. 

Las consecuencias de esta guerra son espeluznantes, ha logrado el exterminio de todo lo que tiene movimiento, vitalidad: un genocidio cruel y despiadado. 

Gravedad, gravedad, gravedad. 

Mientras tanto, en el mundo se comercian los fragmentos de la desgracia cargados de farandulismo, héroes falsos, historias re-escritas para la venta del terror romantizado, porque ésta guerra teletransmitida, vendida como entretenimiento domestico solo se proyecta en nuestros espejos para hacerles creer que nadie sufre, que la tragedia hace parte del pasado, que una vez más se logró representar muy bien el mito del conflicto. 

Gravedad, gravedad, gravedad. 

La guerra desgarra, lastima, rompe, rasga, expulsa, desplaza, destruye el mundo que hemos construido para resguardarnos.

Gravedad.

Vengo de un lugar en el que los asesinos también visten de traje, se levantan temprano, desayunan tripas, se miran al espejo, sonríen, charlan cálidamente, se toman fotos con el pueblo al que luego masacran, hablan, de democracia, igualdad, integración, de ¡revolución! compran votos pagando con pan y leche, desplazan forzosamente a la población de sus territorios. De noche, se arrastran por las cloacas como ratas bebiendo sangre, untándose sus propios excrementos, unos a otros, devorando todo lo que esté a su alcance. 

Grave. 

Vengo de un país lleno de heridas abiertas, de cadáveres consumidos al sol, de mares de lágrimas, de madres y padres retorcidos de dolor, un país enfermo por una guerra sin manos, sin culpables, sin justicia. 

Nadie sabe cuál es el rostro, no lo podemos identificar, es ininteligible, se muestra turbio, impreciso, aparece en la oscuridad, danza en el anonimato, se burla de quienes le temen, fustiga a quienes lo miran. 

Gravedad, gravedad, gravedad. 

Aquella tierra respira angustia, se encoge de amargura, lamenta la pérdida, canta en el medio de las ruinas al compás de la tambora, abraza su alma rota para darse consuelo, no claudica, se mantiene en pie, resiste, persiste, se levanta y camina, re-construye con su sangre tiempo a tiempo el rostro de una guerra que por más de diez décadas ha sido invisible.  

Vengo de una tierra que sangra…  


Asami Ortiz

Afrocolombiana, migrante. Actriz, cantante, escritora, Licenciada y Profesora de Artes Escénicas de la Universidad Nacional de Río Negro (Argentina). Actualmente cursa sus estudios de posgrado (Estudios de Performance) en la Universidad Nacional de Córdoba en la Facultad de Artes. En su tiempo libre hace críticas sobre Arte Contemporáneo, Body Art y Performance. Es activista, afrofeminista y pro-cyborg.

Instagram: asamiasha
#AsamiOrtiz

La Nau acoge los 'Poemas enjaulados' de Mahvash Sábet, poeta iraní encarcelada por su fe - Cultur Plaza

La Nau acoge los 'Poemas enjaulados' de Mahvash Sábet, poeta iraní encarcelada por su fe - Cultur Plaza
 Mahvash Sábet


Durante su estancia en prisión escribió estos poemas, una prueba del coraje y la desesperación, la miseria y las esperanzas de miles de iraníes

4/06/2021 - 

VALÈNCIA (EP). El Centre Cultural La Nau de la Universitat de València (UV) acoge el martes 8 a las 19 horas la presentación de los Poemas enjaulados de la poeta iraní Mahvash Sábet, que fue condenada en su país a diez años de cárcel por profesar la fe bahái, una religión perseguida en Irán y que cuenta con unos siete millones de practicantes en todo el mundo.

Durante su estancia en prisión escribió sus Poemas enjaulados (Pre-Textos, 2020), una prueba del coraje y la desesperación, la miseria y las esperanzas de miles de iraníes que luchan por sobrevivir a las condiciones de extrema opresión.

Este acto se enmarca en la programación del Aula de Poesía de la Universitat y cuenta con las intervenciones de Axel Toribio, secretario de la Comunidad Bahá'í de Valencia; Rafael Monzón Giménez, presidente del Centro UNESCO Valencia; Manuel Borrás, editor de Pre-Textos; las dos traductoras Ryma Sheermohammadi Amaya Blanco; y la responsable del Aula de Poesía, Xelo Candel, que moderará el debate. Para asistir se requiere inscripción a través de la web.

Poemas enjaulados es una obra que surge de la necesidad de la autora de expresarse tras una década de su vida encarcelada por sus creencias. En 2017, Sábet obtuvo el premio Pen International, un galardón que otorga PEN Internacional Club Español, organización que defiende la libertad de expresión de escritores en riesgo y apoyan a quienes han sufrido exilio o encarcelamiento.

Tras la traducción al inglés realizada por Bahiyyih Nakhjavani bajo el título Prison Poems, la editorial Pre-Textos acaba de publicar la traducción del farsi al español a cargo de Amaya Blanco y Ryma Sheermohammadi.

Estudiantes ponen voz a la poesía

La última actividad de este curso del Aula de Poesía es una lectura de poemas a cargo de estudiantes, el 15 de junio a las 19 horas en La Nau. Con el título Verso libre, el acto está organizado por la estudiante Carla Juárez, del grado de Estudios Hispánicos, y participan otros de varias facultades de la UV.

Se trata de Miguel Arche López, Iuliana S. Apostu, Fabiola Berenice Flores Pérez, Marc Caballer Galcerà, Irene Castelló García, Antonio Díaz Mola, Martina Gil, Alicia Luz, Pepe Llopis, Beatriz Marrodán Verdeguer, Elsa Moreno, Jose Navarro, Sara Olivas, Jorge Pérez Cebrián y Clara Romany Castellano.


martes, 1 de junio de 2021

La poetisa portuguesa Ana Luísa Amaral gana el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana

La poetisa portuguesa Ana Luísa Amaral gana el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana | Periodistas en Español

La poetisa portuguesa Ana Luísa Amaral gana el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana

La poetisa portuguesa Ana Luísa Amaral (Lisboa, 1956) ha ganado el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en su treinta edición, convocado por Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca.

Ana Luisa Amaral
Ana Luisa Amaral

Amaral está considerada la poeta viva más importante y una de las mayores de las letras portuguesas de las tres últimas décadas. Es profesora en la Universidad de Oporto, ciudad donde reside y cuyo Ayuntamiento le otorgó su Medalla de Oro en 2016.

Tiene un doctorado sobre la poesía de Emily Dickinson y publicaciones académicas acerca de la poesía inglesa y estadounidense, poética comparada y estudios feministas. Es investigadora en Estudios Feministas, Teoría Queer y Poéticas Comparadas.

La obra de Amaral ha sido adscrita a la generación portuguesa de los ochenta, nacidos en los años cincuenta, como Amadeu BaptistaIsabel de SáJorge de Sousa Braga o Adília Lopes. Su poesía ha sido comparada con la de Emily Dickinson y Wisława Szymborska.

«Vincula la lírica anglosajona con la portuguesa de los modernistas (Pessoa y Mário de Sá-Carneiro) o posteriores (Jorge de Sena o Sophia de Mello Breyner Andresen)» señaló el jurado.

La poesía de Amaral ha sido traducida a varios idiomas: inglés, francés, alemán e italiano. En España tiene publicados ‘Oscuro’ (2015, Olifante) y ‘What’s in a name’ (2017, Sexto Piso).

Además de veinte obras de poesía ha escrito libros para niños, ensayo, teatro y una novela, ‘Ara’, que fue premiada con el premio de la Asociación de Escritores portugueses en 2014 y está traducido al español.

Ha sido galardonada con varios premios literarios, el Premio Casino da Póvoa y el Giuseppe Acerbi en Mantua, Italia, ambos por su libro ‘A génese do amor’ en 2007 y el ‘Grande Prémio’ de la Asociación de Escritores Portugueses en 2008, por su libro ‘Entre Dois Rios e Outras Noites’ y el Premio internacional Fondazione Roma en 2018 por el conjunto de su obra poética.

Era la tercera ocasión que había sido propuesta para el Premio Reina Sofía de Poesía y es también el tercer portugués en conseguirlo, tras Sophia de Mello Breyner Andresen (2003) y Nuno Júdice (2013).

El Premio Reina Sofía de Poesía reconoce cada año la obra de un autor vivo que por «su valor literario constituye una aportación relevante al patrimonio cultural común de Iberoamérica y España».

La dotación económica del premio asciende a 42.100 euros, a los que se añade la edición de un poemario antológico del galardonado, con el estudio y notas a cargo de un destacado profesor de literatura de la Universidad de Salamanca, además de unas jornadas académicas sobre la poeta premiada.