admirables criaturas
sin vuestro traje de escamas
insomnes cabezas
góticas vidrieras
continuáis incansables
este desorbitado viaje
y sin parpadear jamas
sois mas pescados que peces
ante mis ojos
en ascuas
(Sin red. 100×100 sobre papel de estraza)
poesia en la calle, desde la calle, la palabra tomando la palabra, la palabra es lo unico que sigue siendo de todos pero sobre todo alcanza su maximo poder en boca de la pobreza. La poesia es nuestra arma favorita. Los poetas, nuestros destiladores magnificos.
Un poema de RAMÓN ANDRÉS
LOS LIBROS
Son perros, nos siguen, levantan la pieza,
la cobran. Lo abatido, nosotros.
Si te echan de casa, te los llevas;
toda la jauría. Si alguien te admite en otra,
no entras sin ellos. Están, escarban
es lo que guardas de instinto. Nombres cortos,
rápidos, secos para que te entiendan:
el perro-libro Chéjov, el perro Ibsen,
Nietzsche, Arendt, Blake, Poe, llámalos,
se te revuelvan en la tierra humedecida
como si supieran que todo está en ella,
huelen a cuero usado, a cuerda mojada.
Raza o mezcla, dos precios. Dos clases.
Hozan. Está el que jamás se aleja
y el que va sin detenerse monte arriba,
el que responde al ladrido y el que duerme.
Perro Milosz, perro Bishop, Rilke,
no son falderos, vigilan, rastrean
tu pasado, los años hechos ay despojos,
carroña —diría Baudelaire—,
no dejan ni un mes ni un día sin desperdicio,
lo devoran todo. Poca correa, poco collar,
perro Bachmann, perro Stevens, Heany,
muerden, muerden el palo que les lanzas,
y lo roen y roen porque es tu vida.
Nancy Morejón, poeta, pensadora, traductora y escritora afrocubana.
Amo a mi amo.
Recojo la leña para encender su fuego cotidiano.
Amo sus ojos claros.
Mansa cual cordero
esparzo gotas de miel por sus orejas.
Amo sus manos
que me depositaron sobre un lecho de hierbas:
Mi amo muerde y subyuga.
Me cuenta historias sigilosas mientras
abanico su cuerpo cundido de llagas y balazos,
de días de sol y guerra de rapiña.
Amo sus pies que piratearon y rodaron
por tierras ajenas.
Los froto con los polvos más finos
que encontré, una mañana,
saliendo de la vega.
Tañó la vihuela y de su garganta salían
coplas sonoras, como nacidas de la garganta de Manrique.
Yo quería haber oído una marímbula sonar.
Amo su boca roja, fina,
desde donde van saliendo palabras
que no alcanzo a descifrar
todavía. Mi lengua para él ya no es la suya.
Y la seda del tiempo hecha trizas.
Oyendo hablar a los viejos guardieros, supe
que mi amor
da latigazos en las calderas del ingenio,
como si fueran un infierno, el de aquel Señor Dios
de quien me hablaba sin cesar.
¿Qué me dirá?
¿Por qué vivo en la morada ideal para un murciélago?
¿Por qué le sirvo?
¿Adónde va en su espléndido coche
tirado por caballos más felices que yo?
Mi amor es como la maleza que cubre la dotación,
única posesión inexpugnable mía.
SALÓNICA
Era aquella noche en que soplaba el Vardar,
la proa ganaba al oleaje braza tras braza.
Te envió el primero de a bordo a sondar el agua,
pero tú te acuerdas de Smaró y de Calamariá.
Has olvidado aquella melodía que entonaban los chilenos
—san Nicolás, protégenos, y santa Marina—
Una muchacha ciega te guía, hija de Modigliani,
a la que amaba el grumete y los dos de Mármara.
Hace aguas el fore peak, se anegan las cubiertas,
pero a ti te mece un extraño mareo.
¿Con invisible tatuaje te ha marcado la española
o la muchacha que danza sobre la cuerda?
Sobre tu cama duerme una serpiente perezosa
y el mono se pasea rebuscando en tu ropa.
Aparte de tu madre nadie se acuerda de ti
en este espeluznante viaje de perdición.
El marino echa las cartas y el fogonero el dado,
y el que es culpable y no se entera, va haciendo eses.
Acuérdate de aquel estrecho bazar chino
y de la muchacha que sofocaba su llanto dentro del rickshaw.
Bajo luces rojas duerme Salónica.
Hace diez años borracha me dijiste “te quiero”.
Mañana, igual que entonces, y sin oro en las mangas,
en vano buscarás la calle que lleva a Dépot.
(de Niebla)
PALABRAS PARA JULIA
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso..
Te vi y se concilió el frío con las mimosas
que tu mirada desabrochaba al caer la tarde
era febrero y sonaba el mar en el caracol mas tierno
y las nubes rumiaban el resto de tu risa
claro que la luz esta en cada verso de este poema
mas es la luz que lame los espejos arrebatados
esas descarnadas invenciones de una fiesta
que tarda tanto como una rama en soñar sus hojas
Te vi y todo el silencio se posó en el pico de un jilguero
era todo muy antiguo como la paz hambrienta
esa muchacha triste que te plagia si descansas
y sin asirte dejas que los caballitos de mar te sondeen
submarinas promesas se frotan con las algas
que del Sur acarrean la ardiente penumbra del deseo.
Te vi y el vertical vestigio de una selva desatada
cubrió de deliciosos rugidos los bordes de una semilla
que en el ocaso que también arde sin herir tu voz
se confabula con la lava y el estiércol y amasa primavera
sin embargo me exilio pues de la ternura todo espero
aún a costa del tumulto descomunal de un beso
que estremece el Universo bajo esta insomne África
Por VALERIO MAGRELLI
De: Ora serrata retinae (1980)
1.- PREFIERO VENIR DEL SILENCIO
Prefiero venir del silencio
para hablar. Preparar la palabra
con cuidado, para que llegue a su orilla
deslizándose apaciblemente como una barca,
mientras la estela del pensamiento
dibuja la curva.
Escribir es una muerte serena:
el mundo que ha devenido luminoso se agranda
y quema un ángulo suyo para siempre.
2.- LA PLUMA NO DEBERÍA DEJAR JAMÁS
La pluma no debería dejar jamás
la mano de quien escribe.
Ya es su hueso, un dedo .
Como un dedo rasca, aferra e indica.
Es una rama del pensamiento
y da sus frutos:
ofrece amparo y sombra.
3.- CADA NOCHE AGAZAPADO DETRÁS DEL CLARO
Cada noche agazapado sobre el claro
huerto de las páginas,
cojo los frutos del día
y los reúno. Alineados
en hileras paralelas corren los pensamientos,
trazas de cuidados injertos.
Mi vida está ligada
a la frugal cosecha
su consumo es cotidiano, modesto.
Ninguna lógica en coger
las flores o los frutos secos. La única,
y puede bastar, está en esta secreción
espontánea y vegetal de la idea.
Lenta conmoción de la tierra
que turbada la concibe. O la cocina
para su desornamentado comensal.
4.- HOJA BLANCA
Hoja blanca
como la córnea de un ojo.
Me dispongo a bordar en él
un iris y en el iris grabar
el profundo vórtice de la retina.
La mirada entonces
germinará de la página
y se producirá un vértigo
en este pequeño cuaderno amarillo.
5.- ES ESPECIALMENTE EN EL LLANTO
Es especialmente en el llanto
que el alma manifiesta
su presencia
y por una secreta compresión
convierte el agua en dolor.
El primer brote del espíritu
está por lo tanto en la lágrima,
palabra transparente y lenta.
Según esta elemental alquimia
verdaderamente el pensamiento se vuelve sustancia
como una piedra o un brazo.
Y no hay perturbación en el líquido,
mas sólo mineral
desánimo de la materia.
6.- TENGO LA MENTE CULTIVADA
Tengo la mente cultivada
como una plantación.
Conforme a la semilla
el suelo se colorea
y como en la lengua
cada área tiene un sabor.
Mi pensamiento tiene una terraza
abierta hacia mí mismo.
O tal vez sea solo la impresión
de los sentidos que confunde
así como hacen los dedos cruzados
una cosa con dos.
7.- SE INTRODUCE A VECES EN EL PENSAMIENTO
Se introduce a veces en el pensamiento
como en el agua, un reflejo
que lo atraviesa y mide el fondo.
Es un ojo que se abre
dentro de las brillantes olas y se hunde.
La línea se distiende y la luz
al descender se aquieta.
La mente vuelve entonces a cerrarse
en el esfuerzo vertical y profundo
de la herida y del remolino.
8.- LA VARIACIÓN DE LA PALABRA
La variación de la palabra
deja deslizar el pensamiento
sobre la página.
Como un espectro luminoso
el verbo muda lentamente
y se destiñe.
Son injertos graduales,
cada señal conoce
un alba y una noche.
A veces mueren
pueblos de vocablos
según las carestías
silenciosas de la mente.
Ocurre también que lleguen sobre la hoja
nombres improvisos, nómadas
que vagan algún tiempo
antes de marcharse.
Yo observo todo esto
porque soy el guardián del cuaderno
y antes de la noche hago la ronda
para cerrar las puertas.
9.- EL MAL DE LA PIEDRA
El mal de la piedra
ha hecho de mi cuerpo una mina.
En la curva del dorso tomó forma
el cristal doloroso grande
como una sílaba.
Este fructificar de piedras
es el milagro de la sangre
que se convierte en gema y rosa del desierto
como por una lenta
resurrección mineral
el hombre llega por grados
hasta componer
dentro de sí la tierra.
10.- AHORA LOS MIEMBROS VUELVEN
Ahora los miembros vuelven
oblicuamente al silencio
de esta muda melancolía biológica.
Se trata de hacer un gesto
que complete la carne
y la aleje de sí misma.
Miro el pensamiento
atardecer detrás del pensamiento.
11.- LA LLEGADA DEL SUEÑO
La llegada del sueño
mudo y alto
cuando lo nublado se expande
y su luz se vuelve profunda.
Esta cama es una tabla astronómica
en la que el cuerpo dibuja
la occidua constelación del reposo.
12.- ESTA PÁGINA ES UNA HABITACIÓN DESHABITADA
Esta página es una habitación deshabitada.
A veces traigo una silla rota
o un manojo de diarios, y los abandono
en un rincón: nada más.
Lo que sobra se dispone aquí
y en la tregua del uso se posa.
Es la última pausa de los objetos
antes de salir del horizonte de la casa,
en la clara luz de su atardecer.
13.- EXISTEN PALABRAS QUE BORDEAN
Existen palabras que bordean
el pensamiento o lo cruzan
dulcemente oblicuas como lágrimas.
Como invitados olvidados circulan
secretas por las habitaciones,
tocando cada cosa.
Su andar parece la lenta oferta
de un fruto de la tierra.
14.- YO SOY LO QUE FALTA
Yo soy lo que falta
del mundo en que vivo,
el que entre todos
jamás encontraré.
Girando sobre mí mismo ahora coincido
con lo que me es sustraído.
Yo soy mi eclipse
la contumacia y la melancolía
el objeto geométrico
del que nunca podré prescindir.
15.- LAS IDEAS YA SE PIERDEN
Las ideas ya se pierden
caen como hojas
y es difícil
retenerlas en el pensamiento.
Una muda supresión
regula
la noche vegetal.
16.- ESCRIBIR COMO SI ESTO
Escribir como si esto
fuese obra de traducción,
de algo ya escrito en otra lengua.
La palabra se carga, vacila,
aún continúa a vibrar
como en el teclado las notas sostenidas
sobreviven al staccato
y lo recorren hasta su silencio.
17.- POR LA TARDE CUANDO ES POCA LA LUZ
Por la tarde, cuando es poca la luz,
escondido dentro de la cama
capto los perfiles de los razonamientos
que fluyen por el silencio de los miembros.
Aquí es donde debo tejer
el tapiz del pensamiento
y disponiendo los hilos de mí mismo
dibujar conmigo mi figura.
Esto no es un trabajo
más bien un proceso.
Del papel primero, luego del cuerpo.
suscitar la forma del pensamiento,
moldearla según una medida.
Pienso en un sastre
que sea su mismo tejido.
De: Nature e venature (1987)
18.- DEBAJO DE LA LUZ ABIERTA
Debajo de la luz abierta
el corazón del paisaje tiembla
en sus líneas,
produce destellos,
palpitante y vibrátil
móvil como un enjambre
de insectos que compusiera formas
en la fibrilación de su vuelo.
19.- SENTIRSE MAL PARECE SIGNIFICAR
Sentirse mal parece significar
que el dolor impide
el escucharse a sí mismo.
La enfermedad conduce
su cuerpo lejos,
demasiado lejos para ser escuchado.
20.- Y SI ESTAS VUELTAS DE CERRADURA
¿Y si estas vueltas de cerraduras
no acabaran nunca?
¿Y si tuviera que quedarme toda la vida
aquí afuera, girando la llave?
¿Y si perdiera la llave?
Hago una copia de mis llaves
hago la copia de mis copias
lo que gasto para multiplicarlas
sirve para quitarle a cada una su valor
mi Valerio. En el perfil de los versos
reproduzco el contorno
dentado de las llaves.
De: Disturbi del sistema binario (2006)
21.- INFANCIA DEL TRABAJO
Mira esta niña
que está aprendiendo a leer:
extiende los labios, se concentra,
saca una palabra tras otra,
pesca, y la voz le hace de caña,
hila, se flexiona, arranca
raudas estas letras
altas ahora en el aire
relucientes
bajo el sol de la dicción.
22.- INDIFERENCIA
Encontrando apenas un rincón libre en
su conciencia
F. R. De Chateaubriand
He llegado a una conclusión:
el Mal necesita espacio,
no se puede hacer todo dentro de la casa.
Sirve una dépendance, un alias, un sosia
al menos un meta-yo
(la mamá-momia en Psicosis).
Sirve la liebre, la bestia por delegación,
un chivo expiatorio portátil
que pueda tolerar la carga del crimen.
Es solo un problema de capacidad:
encontrar espacio para la indiferencia.
23.- HORROR
Aquí está el error:
imaginar que la solución reside
en el misterio de la verticalidad,
en el corazón de las aguas donde rebota la piedra.
En cambio, no hay nada en el fondo,
no existe una tercera dimensión:
todo se juega en el mismo nivel,
más bien, ¡en la misma figura!
Basta solo mirarla de un modo diferente.
Flatlandia.
Yo hablaría de subconsciente coplanario,
que en mi caso fue un coplanario horror.
De: Geologia di un padre (2013)
24.- ¡CAVE CAVIAS!
Tal vez son cavias, estos poemas que escribo,
para algún experimento concebidos,
que sin embargo no sé.
No sé por qué se forman,
no obstante me encariño y los llamo por su nombre,
ratoncitos vivísimos, ¿alarmados
de qué?
25.- EN LOS BAÑOS PÚBLICOS
Las escrituras en los baños públicos
me cuentan el dolor
del joven que escribe,
solo, en los baños públicos.
Solo, con la escritura
de quien lo precedió,
en una conversación muda,
tupida, en los baños públicos.
Una vez, yo también escribí
solo, en los baños públicos,
confiando el dolor
a los peores insultos.
Aquí solo se escribe
de odio, en los baños públicos,
pero de un odio que circula
como un cigarrillo entre compañeros.
26.- EL MEMORIOSO
Ingenioso, mi hijo se encierra en la ducha
pega una hoja sobre el vidrio, desde el exterior,
y por una hora, inmerso en el vapor,
aprende de memoria Ugolino.
Cayendo el agua y los versos, él susurra,
me cuesta una fortuna, pero al final
sale limpio, perfumado, lleno
atiborrado de endecasílabos.