poesia en la calle, desde la calle, la palabra tomando la palabra, la palabra es lo unico que sigue siendo de todos pero sobre todo alcanza su maximo poder en boca de la pobreza. La poesia es nuestra arma favorita. Los poetas, nuestros destiladores magnificos.
miércoles, 26 de enero de 2011
si es mayo, quien dice no?
domingo, 23 de enero de 2011
CARVALHO CALERO, un año dedicado a él, 2012
101 años de Carvalho Calero
Ferrol monta una exposición para reclamar el Día das Letras para el filólogo
Para enmendar décadas de desmemoria, el Ayuntamiento inauguró el pasado martes Carvalho Calero, desde Ferrol para o mundo, una exposición monográfica en el centro cultural que lleva su nombre. Veinte paneles en semicírculo, varias vitrinas y una pantalla que proyecta imágenes y fragmentos de entrevistas, dan forma a la muestra, que avanza en bloques cronológicos para recorrer la trayectoria vital de Calero a través de fotografías, manuscritos y objetos personales cedidos por su familia: como un bastón, un reloj de bolsillo, su birrete de catedrático y la medalla de la Real Academia. Licenciado en Derecho y Filosofía, filólogo, historiador, ensayista, editor, intelectual galleguista y republicano, Carvalho Calero fue el primer catedrático de Lingüística e Literatura Galega de la Universidad de Santiago de Compostela en 1972.
Fue bautizado como Ricardo Leopoldo Ángel José Gerardo Carballo Calero, pero acabó por lusificar su apellido, firmando como Carvalho, cuando se erigió en el gran pensador del reintegracionismo, corriente que aboga por unificar las lenguas gallega y portuguesa. Pasó su infancia corriendo por las calles de Ferrol Vello. Fue un poeta precoz, un estudiante comprometido y combativo que presidió la Federación Universitaria Escolar. En verso y en prosa, casi siempre en gallego, pero también en castellano, engordó las páginas de las revistas A Nosa Terra y Nós, donde alternó con Castelao, Risco y Otero Pedrayo. Se atrevió con la narrativa y el teatro, pero destacó en el ensayo, con vocación rosaliana, evidenciando su debilidad por la autora de Cantares Gallegos.
Integró el núcleo fundacional del Partido Galeguista en 1931 y participó de la redacción del anteproyecto de Estatuto de Galicia que la Guerra Civil dejó en suspenso, como su plaza de funcionario en Ferrol. El inicio de la contienda lo pilló haciendo otro examen en Madrid. Le colgaron los galones de teniente y se arrastró por las trincheras andaluzas. Pagó su ideario republicano con represión carcelaria y educativa. Fue condenado a 12 años y un día de reclusión en Jaén, pero salió antes de tiempo, en 1941. Inhabilitado por el franquismo, peregrinó por la enseñanza privada de forma clandestina. Se carteó con Fernández del Riego sin cejar nunca en su defensa de Galicia, plasmada en obras como Historia da Literatura Galega Contemporánea (Galaxia, 1963) o Gramática Elemental del Gallego Común (1966).
La Academia lo invitó a ingresar en sus filas en 1957 y casi una década después, el régimen franquista le permitió ejercer la docencia desde la tarima del Liceo Rosalía de Castro de Santiago. Tenía 62 años cuando estrenó orgulloso la primera cátedra de Lingua e Literatura Galega de la universidad. Porfió en el reintegracionismo y muchos colegas le dieron la espalda. "Le costó su aislamiento de las instituciones políticas y culturales", resume la muestra dedicada a su persona.
Hace tres años que el Ayuntamiento de Ferrol reclama a la Academia que dedique el Día das Letras al filólogo. No será el 2011, ya comprometido al monfortino Lois Pereiro. "Es un deseo que comparte toda la ciudad, y que confiamos en lograr a base de perseverancia", resume el alcalde Vicente Irisarri. Su casa natal, en el número 51 de la calle San Francisco, en Ferrol Vello, es un futurible proyecto de museo. La corporación local aprobó la compra del inmueble por 350.000 euros después de cierta polémica por un coste que parecía excesivo para una casa en ruinas.
jueves, 20 de enero de 2011
Genet en GATO VADIO, Oporto, Portugal
miércoles, 12 de enero de 2011
SE NECESITAN MALOS POETAS
Se necesitan malos poetas.
Buenas personas, pero poetas
malos. Dos, cien, mil malos poetas
se necesitan más para que estallen
las diez mil flores del poema.
Que en ellos viva la poesía,
la innecesaria, la fútil, la sutil
poesía imprescindible. O la in-
versa: la poesía necesaria,
la prescindible para vivir.
Que florezcan diez maos en el pantano
y en la barranca un Ele, un Juan,
un Gelman como elefante entero de cristal roto,
o un Rojas roto, mendigando
a la Reina de España.
(Ahora España
ha vuelto a ser un reino y tiene Reina,
y Rey del reino. España es un tablero
de alfiles politizados y peones
recién comidos: a la derecha, negros, paralizados, fuera del juego).
Y aquí hay torres de goma, alfiles
politizados y damas policiales
vigilando la casa.
A la caza del hombre,
por hambre, corren todos, saltan
de la cuadrícula y son comidos.
Todo eso abunda: faltan los poetas,
los mil, los diez mil malos, cada uno
armado con su libro de mierda. Faltan,
sus ensayitos y sus novela en preparación.
Ah.. y los curricola,
y sus diez mil applys nos faltan.
No es la muerte del hombre, es una gran ausencia
humana de malos poetas. Que florezcan
cien millones de tentativas abortadas,
relecturas, incordios,
folios de cartulina, ilustraciones
de gente amiga, cenas
con gente amiga, exégesis, escolios,
tiempo perdido como todo.
Se necesitan poetas gay, poetas
lesbianas, poetas
consagrados a la cuestión del género,
poetas que canten al hambre, al hombre,
al nombre de su barrio, al arte y a la industria,
a la estabilidad de las instituciones,
a la mancha de ozono, al agujero
de la revolución, al tajo agrio
de las mujeres, al latido
inaudible del pentium y a la guerra
entendida como continuidad de la política,
del comercio,
del ocio de escribir.
Se necesitan Betos, Titos, Carlos
que escriban poemas. Alejandras y Marthas
que escriban. Nombres para poetas,
anagramas, seudónimos y contraseñas
para el chat room del verso se necesitan.
Una poesía aquí del cirujeo en la veredas.
Una poesía aquí de la mendicidad en las instituciones.
Una poesía de los salones de lectura de versos.
Una poesía por las calles (venid a ver los versos por las calles…)
Una poesía cosmopolita (subid a ver los versos por la web…).
Una poesía del amor aggiornado (bajad a ver poesía en el pesebre del amor…)
Una poesía explosiva: etarra, ética,
poéticamente equivocada.
En los papeles, en los canales
culturales de cable, en las pantallas
y en los monitores, en las antologías y en revistas
y en libros y en emisiones clandestinas
de frecuencia modulada se buscan
poetas y más malos poetas:
grandes poetas celebrados pequeños,
poetas notorios, plumas iluminadas,
hombres nimios, miméticos,
deteriorados por el alcohol,
descerebrados por la droga,
hipnotizados por el sexo
idiotizados por el rock,
odiados, amados por la gente aquí.
En las habitaciones se buscan.
En un bar, en los flippers,
en los minutos de descanso de la oficina,
entre dos clases de gramática,
en clase media, en barrios
vigilados se buscan.
¿Habrá en la tropa?
¿En los balnearios, en los baños
públicos que han comenzado a construir?
¿En los certámenes de versos?
¿En los torneos de minifútbol?
¿Bajo el sol quieto?
¿A solas con su lengua?
¿A solas con una idea repetitiva?
¿Con gente?
¿Sin amor?
No es el fin de la historia, es
el comienzo de la histeria lingual.
Todo comienza y nace de una necesidad fraguada en la lengua.
Falsifiquemos el deseo:
Te necesito nene.
Para empezar te necesito.
Para necesitar, te pido
ese minuto de poesía que necesito, necio:
quisiera ver si me devuelves el ritmo de un mal poema,
que me acarices con sus ripios,
que me turbes la mente con otra idea banal,
y que me bañes todo con la trivialidad del medio.
Y en medio del camino, en el comienzo
de la comedia terrenal, quiero vivir
la necedad y la necesidad
de un sentimiento falso.
Se necesitan nuevos sentimientos,
nuevos pensamientos imbéciles, nuevas
propuestas para el cambio, causas
para temer, para tener,
aquí en el sur.
Y arriba España es un panal
de hormigas orientales:
rumanas, tunecinos,
suecas a la sombra de un Rey.
Riámonos del Rey.
De su fealdad.
De su fatalidad.
De Su Graciosa Realidad.
La realidad es un ensueño compartido.
La realidad de España
es su filosa lengua pronunciando la eñe
y su mojada espada pronunciando el orden
del capital y la sintaxis.
¡Ay, lengua: aparta de mí este cuerno de la prosperidad clavado en tu ingle,
suturada de chips, y cubre
nuestras heridas con el bálsamo de los malos poemas..!
lunes, 10 de enero de 2011
edgar lee masters
Cuatro poemas de Spoon River Anthology
Por José Emilio Pacheco
.
1.Taylor el diácono
Pertenecí a la Iglesia
Y al partido que aboga por prohibir el alcohol.
En el pueblo suponen
Que morí por comer sandías,
La verdad es muy distinta:
Me mató la cirrosis.
Tarde a tarde, por espacio de unos treinta años,
Me deslicé al interior de la botica de Trainor
Y me serví una dosis generosa
De un frasco que llevaba la etiqueta
Spiritus Fromenti. *
*Alcohol puro de trigo fermentado.
.
2. Elsa Wertman
Yo era una campesina que emigró de Alemania,
Robusta, alegre, sonrosada, de ojos azules.
Fui sirvienta en la casa de Thomas Greene.
Un día de verano, cuando no estaba su mujer,
Greene entró en la cocina, me abrazó
Y me besó en el cuello.
Intenté rechazarlo
Pero después ninguno de los dos
Pareció darse cuenta de lo que hacía.
Y lloré por lo que iba a ser de mí
Y continué llorando
Al ver que mi secreto era notorio.
La señora Greene me dijo que estaba al tanto
Pero no haría nada en mi contra.
Mujer estéril,
Se hallaba bien dispuesta a la adopción.
(Su esposo le obsequió una granja para aquietarla.)
Se recluyó en su cuarto
Y difundió rumores de embarazo
Y todo salió bien y nació el niño.
Conmigo se portaron muy amables.
Más tarde me casé con Gus Werthman
Y pasaron los años.
Pero en los mítines políticos,
Cuando aquellos sentados junto a mí
Pensaban que la elocuencia de Hamilton Greene
Me hacía derramar lágrimas,
Erraban por completo:
¡No! Yo quería gritarles:
¡Es mi hijo, es mi hijo!
.
3. Hamilton Greene
Fui hijo único
De Frances Harris, de Virginia,
Y Thomas Greene, de Kentucky,
Ambos de honrado e impecable linaje.
A ellos les debo cuanto llegué a ser:
Juez, representante en el Congreso, líder político.
De mi madre heredé la vivacidad,
El talento, el don de la palabra;
De mi padre, la voluntad, la lógica, el buen juicio.
Reciban ellos todos los honores
Por los servicios que presté en mi pueblo.
.
4. Theodore el poeta
De niño te pasabas horas y horas
Sentado en la ribera del Spoon turbio.
Los ojos fijos en la entrada de la guarida,
Esperando que el cangrejo de río
Saliera y se arrastrara por la orilla arenosa.
Veías primero sus antenas trémulas,
Briznas de paja al viento.
Luego su cuerpo de color de greda,
Adornado por ojos negro-azabache.
Como en trance te preguntabas:
Qué sabe, qué desea, para qué vive el cangrejo.
Más tarde dirigiste la mirada
Hacia hombres y mujeres
Ocultos del destino en sus guaridas
De las grandes ciudades
Y esperaste que salieran sus almas
Para ver cómo
Y con qué objeto viven
Y para qué se arrastran con tanto afán
Por la orilla arenosa en la que falta el agua
Cuando termina el verano.
.
Edgar Lee Masters
(1869-1950) Poeta norteamericano, n. en Garnett (Kan.) y m. en Melrose Park (Pa.). Creció en Illinois en un ambiente de ciudad provinciana que describiría en su famosa Spoon River Anthology. Estudió leyes con su padre y marchó joven a Chicago. Consiguió éxito como abogado, pero sin abandonar la pluma. En sus versos imitó a otros poetas, desde los isabelinos a Tennyson y Browning. Al principio publicó sus trabajos con seudónimo, pues temía que su condición de poeta perjudicara su carrera de leyes. Alcanzó puesto prominente en el campo literario al publicar su realista Spoon River Anthology (1915), que contiene 250 epitafios pesimistas al estilo de los de la Antología Griega o Palatina. Escribió también The New Star Chamber (1904), The Blood of the Prophets (1905), The Great Valley (1916), Domesday Book (1920), The New Spoon River (1924), la autobiografía Across Spoon River (1936) y The Sangamon (1942).
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Antología de Spoon River, por Edgar Lee Masters
por Marcelo Luna
Prólogo
Abordaré en éste, nuevo ensayo de la Serie Breves, a un autor de lengua inglesa y de nacionalidad americana. Lo tomo como ejemplo de un tipo de poeta que hizo historia con un solo libro. Extraño, pero no insólito, que un hombre o mujer alcance fama y gloria con un solo libro editado de poemas.El mismísimo Dante si no hubiese escrito "La Divina" en lengua toscana, sería algo más que un poeta menor del "dolce stil nuovo". Cervantes, autor de obras teatrales, entremeses, ensayos, poesías, y novelas, sería un modesto escritor español del Siglo de Oro; de no ser por "El Quijote de la Mancha". Un auténtico desconocido en nuestra lengua, a no ser por la traducción de su libro por Alberto Girri. Un solo Libro... Y la posteridad. Ese es el caso de...Edgar Lee Masters. Y de la Antología de Spoon River.
De un Libro que adquirió fama... por encima de su autor, al que poco se recuerda.
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Antología de Sponn River
En la mitad de su vida, un oscuro abogado de Chicago, con una profusa e intrascendente labor teatral, poética y novelística; escribe hacia 1913 y editado por Harriet Monroe al año siguiente, un libro excepcional en la poética norteamericana. Lo insólito es que: luego de 1915 y durante el resto de su extensa vida, vuelve a la mediocridad inicial, por más que intente sin éxito una continuación en 1924, el Nuevo Spoon River.¿Qué sucedió?... Se pueden aventurar las más insólitas explicaciones.
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A) Conjetura aventurada: Horace Gregory sostiene que la Antología de Spoon River fue escrita en un estado de trance, al estilo de Yeats, que le valió según la Monroe, un colapso nervioso.
B) Conjetura espiritual: Harriet Monroe afirma que la escribió de un tirón en cuestión de días o semanas, deteniéndose para comer y dormir breves horas al día.
C) Conjetura personal: la mía, que sospecha la apropiación por parte deMasters, de un manuscrito escrito por un desconocido, probable habitante del mítico Spoon River que enmascara el verdadero nombre de un pueblo real del Medio Oeste.Tal vez, éste desconocido sea morador del cementerio en la colina y sí así no fuese, el transcribió y recreó un manuscrito, encontrado, vaya a saber dónde. Por su profesión de abogado, mudó en un principio de pueblo en pueblo, y estuvo en contacto con papeles sucesorios, con lo cual no sería nada extraño la génesis del mismo.Eso confirmaría la infructuosa continuación que quiso darle a la Antología en 1924, fallida y sin talento.
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Génesis
Fuera de éstas verosímiles o no hipótesis, en la antología hay más de 200 poemas escritos como epitafios, de un cementerio ubicado en la colina de un ignoto y tradicional pueblo del Medio Oeste Norteamericano.Escrito en verso libre, cada muerto relata en primera persona como fue su vida, en un lenguaje llano, sarcástico, cruel y humorístico.
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Resultado
Poesía desnuda y directa, monologada amargamente, decepcionante en su conclusión, con un agudo poder de observación sobre el paisaje, las costumbres y las "gentes de un pueblo chico". Masters repite elementos siempre eficaces en la poesía, enfrenta opiniones cáusticas de cada personaje, enhebra diecinueve historias y no menos de doscientos cuarenta y cuatro personajes con sucesivos epitafios interrelacionados, con observaciones psicológicas, morales y religiosas, siempre ahondantes en el patetismo y la miseria humana. Lo que sí es seguro: es la identificación de quien le sugirió escribir los epitafios, a la manera de la Antología Griega... Era William Reedy, propietario del Reedys Mirror. También le propuso que fueran personajes que él hubiera conocido, amado u odiado, de su ciudad, Lewistown, Indiana. A mi juicio, demasiadas "ayudas"...
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Misterio
Queda en pie, saber cómo se inspiró para retratar a casi todos los oficios y profesiones, y si ellos fueron o no reales, apropiados, transcriptos, recreados o construidos de la nada.La viuda de Masters, Ellen Coyne, afirma que la mitad eran personajes compuestos y los otros reales. Alberto Girri, independientemente de si el poema "Theodore el poeta" alude a Theodore Dreiser, escritor y amigo personal deMasters, o si "Emily Sparks" es un epitafio dedicado a su maestra de la elemental, o si "Annie Rutledge" fue en vida el gran amor de Lincoln; dice que queda en pie, inconmovible, el drama personal que cada poema-epitafio sintetiza.
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Análisis
Por debajo de estos dramas, sostiene Girri, Masters muestra y enjuicia aspectos morales de la vida americana en pueblos sumidos en la estrechez de horizontes, en el puritanismo y la hipocresía. El materialismo y el idealismo, el fracaso, la ruina económica y la mezquindad de los poderosos que concretan sus ambiciones, pero que se equiparan en la Muerte... Son la tónica general. Sus temas, caracteres y ambientes, anticipan a la gran narrativa americana desde Dreiser hasta Sherwood Anderson y Thorton Wilder. Sin olvidar aTennesee Williams, Norman Mayler y Arthur Miller, que tomaron deEdgar Lee, el cinismo y el dramatismo de sus abominables historias, incestos y abortos incluidos...
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Conclusión
1) Como acerba crítica: muestra la llamada "rebelión de la aldea", la exclusión y la emigración hacia las ciudades, la atmósfera opresiva del entorno campirano, y socava la tradición sentimental del regionalismo "Bayou" norteamericano.
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2) Como documento literario: Masters exhibe el escepticismo con que algunos escritores se preguntaban, si el paso de una sociedad agraria a una industrial, merecía el abandono de los valores fundamentales. Edgar Lee Masters, sea o no el autor de la Antología de Spoon Rivermerece esta parrafada. He aquí uno de los más grandes y solitarios libros de poesía, que retrata a una sociedad peculiar y pueblerina que se aniquila.
Como pocos o ninguno logró crear Spoon River... O el pueblo en que tú naciste.
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A consultar:
http://www.adamar.org/numero_14/000028.luna.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Edgar_Lee_Masters
.
Ilustración: The Alcorn Gallery
http://www.alcorngallery.com/CelebratedAuthors/CA.php.
Selección, traducción y notas: Wilfredo Carrizales
LA COLINA
¿Dónde están Elmer, Herman, Bert, Tom y Charley,
El débil de voluntad, el fuerte de brazo, el payaso, el borrachín, el luchador?
Todos, todos están durmiendo sobre la colina.
Uno murió de una fiebre,
Uno murió quemado en una mina,
Uno fue muerto en una pendencia,
Uno murió en una cárcel,
Uno cayó de un puente trabajando asiduamente para sus niños y esposa-
Todos, todos están durmiendo, durmiendo, durmiendo sobre la colina.
¿Dónde están Ella, Kate, Mag, Lizzie y Edith,
El tierno corazón, el alma simple, la ruidosa, la orgullosa, la feliz?
Todas, todas están durmiendo sobre la colina.
Una murió en un vergonzoso nacimiento de un niño,
Una de un frustrado amor,
Una a manos de un bruto en un burdel,
Una de un orgullo roto, en la búsqueda del deseo del corazón;
Una después de vivir lejos en Londres y París
Había llevado a su pequeño espacio a Ella y Kate y Mag-
Todas, todas están durmiendo, durmiendo, durmiendo sobre la colina.
¿Dónde están el Tío Isaac y Tía Emily,
Y el viejo Towny Kincaid y Sevigne Houghton,
Y Major Walker quien había conversado
Con venerables hombres de la revolución?
Todos, todos están durmiendo sobre la colina.
Ellos les llevaron hijos muertos de la guerra,
E hijas cuyas vidas estaban aplastadas,
Y sus niños sin padres, llorando-
Todos, todos están durmiendo, durmiendo, durmiendo sobre la colina.
¿Dónde está el viejo Fiddler Jones
Quien jugó con la vida todos sus noventa años,
Arrostrando la cellisca con pecho desnudo,
Bebiendo, alborotando, no pensando en la esposa ni en los parientes,
Ni en el oro, ni en el amor, ni en el cielo?
¡He aquí! Él parlotea sobre pescados fritos por largo tiempo,
Sobre las carreras de caballos por largo tiempo en Clary Grove,
De lo que Abe Lincoln (1) dijo
Una vez en Springfield.
_______
1.- Abraham Lincoln.
ROBERT FULTON TANNER
Si un hombre pudo morder la mano gigante
Que lo atrapó y destruyó a él,
Como si yo estuviese mordido por una rata
Mientras demostraba mi potente trampa,
En mi quincalla aquel día.
Pero un hombre nunca puede vengarse él mismo
Del monstruo ogro vida.
Tú entras al cuarto en que está naciendo:
Y entonces tú debes vivir a fuerza de trabajo de tu alma,
A contracorriente en la vida
La cual Acarrea honor al muerto, quien vivió en la vergüenza.
SEREPTA MASON
La flor de mi vida puede haber florecido por todos los lados
Librada de un amargo viento que pasma mis pétalos
En el lado de mí que tú puedes ver en el pueblo.
Del polvo yo elevo una voz de protesta:
¡Mi lado florecido tú nunca lo viste!
Los que viven, son los tontos verdaderamente
Quienes no conocen las maneras del viento
Y las fuerzas invisibles
Que gobiernan el proceso de la vida.
CHASE HENRY
EN vida yo era el borrachín del pueblo;
Cuando morí el sacerdote rehusó enterrarme
En suelo sagrado.
Lo cual redundó en mi buena fortuna.
Para los Protestantes vendieron este lote,
Y enterraron mi cuerpo aquí,
Cerca de la tumba del banquero Nicholas,
Y de su esposa Priscila.
Tomen nota, prudentes y pías almas,
De la contracorriente en la vida
Que brinda honor al muerto, quien vivió en la vergüenza.
JUDGE SOMERS
¿Cómo sucede, dime,
Que yo quien era el más erudito de los abogados,
Quien conocía Blackstone y Coke
Casi por corazón, quien hizo el más grande discurso
Que en el tribunal alguna vez se oyó, y escribió
Un compendio que ganó el premio Justice Breese
Cómo sucede, dime,
Que yo yazga aquí sin marca, olvidado,
Mientras Chase Henry, el borrachín del pueblo,
Tiene un bloque de mármol, coronado por una urna
En donde la Naturaleza, de un modo irónico,
Ha sembrado un floreciente hierbajo?
TRAINOR, EL BOTICARIO
Solamente el químico puede decir, y no siempre el químico,
¿Qué resultará de la mezcla
De fluidos o sólidos,
Y quién puede decir
Cómo los hombres y las mujeres interactuarán
Recíprocamente, o qué niños resultarán?
Hubo Benjamin Pantier y su esposa,
Buenos en sí mismos, pero malos hacia el otro;
Él oxígeno; ella, hidrógeno,
Su hijo, un devastador fuego.
Yo, Trainor, el boticario, un avaro de los productos químicos,
Asesinado mientras hacía un experimento,
Vivía soltero.
MINERVA JONES
YO SOY Minerva, la poetisa del pueblo,
Grito, me burlo de las Personas Dominadas por las Pasiones Bestiales de la calle
Por mi pesado cuerpo, ojos de gallo, y caminar balanceado,
Y tanto más cuando “Butch” Weldy
Me capturó después de una brutal persecución.
Él me dejó a mi suerte con el Doctor Meyers;
Y yo me hundí en la muerte, creciendo entumecida desde los pies,
Como uno que caminara profundo y más profundo dentro de un torrente de hielo.
¿Alguno irá al periódico del pueblo,
Y reunirá en un libro los versos que yo escribí?-
¡Yo anhelé tanto el amor
Yo ansié tanto la vida!
“INDIGNACIÓN” JONES
Debería usted no creer, ¿debería usted creer
Que yo provengo de buena estirpe de Gales?
¿Que yo soy de más pura sangre que los blancos pobres de aquí?
¿Y del más directo linaje que los
Nuevos Ingleses y Virginianos de Spoon River?
Debiera usted no creer que yo he estado en la escuela
Y leí algunos libros.
Tú me ves sólo como un hombre quebrantado
Con el pelo acabado y deprimido
Y la ropa rasgada.
Algunas veces la vida de un hombre se convierte en un cáncer
Desde que es magullado y continuamente magullado,
Y se hincha en una masa purpurina
Como el crecimiento de los tallos del maíz.
Aquí era yo, un carpintero, atascado en el fango de la vida
Dentro de la cual yo caminaba, pensando que era una pradera,
Con una mujer desaliñada por esposa, y la pobre Minerva, mi hija,
A quien tú atormentaste y condujiste a la muerte.
Así, yo me arrastré, me arrastré, como un caracol de tierra a través de los días
De mi vida.
Tú no escuchaste más mis pasos en la mañana.
Resonando en la vacía acera
Al ir a la abacería por un poco de harina de maíz
Y cinco centavos (1) de tocino.
_______
1.- Nickel: moneda de níquel de cinco centavos.
“BUTCH” WELDY
DESPUÉS que yo me metí en la religión y me estabilicé
Ellos me dieron un empleo en los trabajos de conservas alimenticias;
Y cada mañana yo tenía que llenar
El tanque en el patio con gasolina,
Que alimentaba los hornos en los sotechados
Para calentar los soldadores.
Y yo me montaba a una desvencijada escalera de mano a hacerlo,
Cargando cubos llenos del material.
Una mañana, mientras yo estaba parado allí vertiendo,
El aire creció sin cesar y parecía alzarse,
Y yo fui disparado como si el tanque hubiese explotado,
Y caí y salí con ambas piernas quebradas.
Y mis ojos se quemaron como un par de huevos.
Por alguien salí del fuego,
Y algo chupó la llamarada en el tanque.
El Juez de Circuito dijo que cualquiera que lo hubiese hecho
Era un compañero sirviente mío, y así
El hijo del viejo Rhodes no debía pagarme.
Y yo me senté en el estrado de los testigos tan ciego
Como necesita el violinista, diciendo una y otra vez,
“Yo no lo conozco a él de ningún modo”.
LYDIA PUCKETT
KNOWLT HOHEIMER huyó a la guerra
El día antes que Curl Trenary
Incoara una orden de arresto a través de Justicia Arnett
Por el hurto de puercos.
Pero esa no es la razón que lo convirtió en soldado.
Él me atrapó corriendo con Lucius Atherton.
Nosotros peleamos y yo le dije que nunca de nuevo
Cruzara mi senda.
Entonces él hurtó los puercos y se fue a la guerra-
Detrás de cada soldado está una mujer.
_______
Edgar Lee Masters (23 de agosto, 1868-5 de marzo, 1950).- Poeta, biógrafo y dramaturgo estadounidense nacido en Garnett, Kansas. Murió en Melrose Park, Pennsylvania y fue enterrado en el cementerio de Oakland en Petersburg, Illinois. Sobre su tumba está grabado su propio epitafio. Sus primeros poemas y ensayos los publicó con el seudónimo de Dexter Wallace hasta 1903. Masters se convirtió en un notable poeta en 1914, cuando comenzó a publicar, en el Reedy´s Mirror de Saint Louis, una serie de poemas acerca de sus experiencias en el oeste de Illinois. (Por aquel entonces usaba el seudónimo de Webster Ford). En 1915 los poemas fueron reunidos en un volumen retitulado Spoon River Anthology. El volumen logró pronto éxito, pero Masters no se dejó obnubilar por éste y continuó escribiendo de manera prolífica. Publicó otros volúmenes de poemas, cuatro obras dramáticas y cinco biografías, entre ellas una de Mark Twain y otra de Walt Whitman. Edgar Lee Masters obtuvo en 1936 la Medalla de Plata Mark Twain, en 1941 la medalla de la Sociedad de Poesía de América y en 1944 el Premio Shelly Memorial.
Spoon River Anthology es una colección donde los muertos acuden a relatar los pormenores de sus vidas y de sus finales como si se tratasen de epitafios. Los poemas describen la vida de un pueblo inventado llamado Spoon River e incluye doscientos doce personajes separados que a veces cuentan dos versiones de un mismo hecho y suministran doscientos cuarenta y cuatro relatos de sus vidas y fracasos. Muchos de los personajes que aparecen en Spoon River Anthology están basados en seres reales que Masters conoció o escuchó algo acerca de ellos cuando vivió en los dos pueblos donde creció, Petersburg y Lewistown en Illinois. Roberto Bolaño tenía en mucha estima a Spoon River Anthology y la recomienda como de obligada lectura.
Theodore, el poeta
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De niño te pasabas horas y horas
Sentado en la ribera del Spoon turbio.
Los ojos fijos en la entrada de la guarida,
Esperando que el cangrejo de río
Saliera y se arrastrara por la orilla arenosa.
Veías primero sus antenas trémulas,
Briznas de paja al viento.
Luego su cuerpo de color de greda,
Adornado por ojos negro-azabache.
Como en trance te preguntabas:
Qué sabe, qué desea, para qué vive el cangrejo.
Más tarde dirigiste la mirada
Hacia hombres y mujeres
Ocultos del destino en sus guaridas
De las grandes ciudades
Y esperaste que salieran sus almas
Para ver cómo
Y con qué objeto viven
Y para qué se arrastran con tanto afán
Por la orilla arenosa en la que falta el agua
Cuando termina el verano.
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40. Theodore the Poet
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Edgar Lee Masters (1868–1950)
Spoon River Anthology. 1916
http://www.bartleby.com/84/40.html
