domingo, 6 de septiembre de 2015

Wislawa Szymborska

Wislawa Szymborska | Lo que no se dice





Retrato de mujer
Debe ser a elección.
Cambiar para que no cambie nada.
Es fácil, imposible, difícil, vale un intento.
Sus ojos son, si cabe, una vez azules, otra vez grises,
negros, alegres, sin causa llenos de lágrimas.
Duerme con él como una cualquiera, única en el mundo.
Le parirá cuatro hijos, ningún hijo, uno.
Ingenua, mas la que mejor aconseja.
Débil, mas podrá con el peso.
No tiene cabeza, pues la tendrá.
Lee a Jaspers, y revistas de mujeres.
No sabe el porqué de este tornillo y construirá un puente.
Joven, como siempre joven, todavía joven.
Sostiene en sus manos un gorrión alirroto,
su propio dinero para un viaje largo y ajeno,
un mazo, una compresa y una copa de vodka.
¿A dónde corre? ¿no está cansada?
Que no, un poco, mucho, no pasa nada.
O le quiere o se empeña.
Por lo bueno, por lo malo y por el amor de Dios.



Prospecto
Soy un tranquilizante.
Funciono en casa,
Soy eficaz en la oficina,
me siento en los exámenes,
Comparezco ante los tribunales,
pego cuidadosamente las tazas rotas:
sólo tienes que tomarme,
¡ disolverme bajo la lengua,
tragarme,
sólo tienes que beber un poco de agua.
Sé qué hacer con la desgracia,
cómo sobrellevar una mala noticia,
disminuir la injusticia,
iluminar la ausencia de Dios,
escoger un sombrero de luto que quede bien con una cara.
A qué esperas,
confía en la piedad química.
Eres todavía un hombre (una mujer) joven,
deberías sentar la cabeza de algún modo.
¿Quién ha dicho
que la vida hay que vivirla arriesgadamente?
Entrégame tu abismo,
lo cubriré de sueño,
me estarás agradecido (agradecida)
por haber caído de pies.
Véndeme tu alma.
No habrá más comprador.
Ya no hay otro demonio.


NADA DOS VECES
Nada sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.
En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.
No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.
Ayer mientras que tu nombre
en voz alta pronunciaban
sentí como si una rosa
cayera por la ventana.
Ahora que estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Como una flor o una piedra?
Dime por qué, mala hora,
con miedo inútil te mezclas.
Eres y por eso pasas.
Pasas, por eso eres bella.
Medio abrazados, sonrientes,
buscaremos la cordura,
aun siendo tan diferentes
cual dos gotas de agua pura.

Posibilidades
Prefiero el cine.
Prefiero los gatos.
Prefiero los robles a orillas del Warta.
Prefiero Dickens a Dostoievski.
Prefiero que me guste la gente
a amar a la humanidad.
Prefiero tener a la mano hilo y aguja.
Prefiero no afirmar
que la razón es la culpable de todo.
Prefiero las excepciones.
Prefiero salir antes.
Prefiero hablar de otra cosa con los médicos.
Prefiero las viejas ilustraciones a rayas.
Prefiero lo ridículo de escribir poemas
a lo ridículo de no escribirlos.
Prefiero en el amor los aniversarios no exactos
que se celebran todos los días.
Prefiero a los moralistas
que no me prometen nada.
Prefiero la bondad astuta que la demasiado crédula.
Prefiero la tierra vestida de civil.
Prefiero los países conquistados a los conquistadores.
Prefiero tener reservas.
Prefiero el infierno del caos al infierno del orden.
Prefiero los cuentos de Grimm a las primeras planas
del periódico.
Prefiero las hojas sin flores a la flor sin hojas.
Prefiero los perros con la cola sin cortar.
Prefiero los ojos claros porque los tengo oscuros.
Prefiero los cajones.
Prefiero muchas cosas que aquí no he mencionado
a muchas otras tampoco mencionadas.
Prefiero el cero solo
al que hace cola en una cifra.
Prefiero el tiempo insectil al estelar.
Prefiero tocar madera.
Prefiero no preguntar cuánto me queda y cuándo.
Prefiero tomar en cuenta incluso la posibilidad
de que el ser tiene su razón.

De “Gente en el puente” 1986


Alabanza a mi hermana
Mi hermana no escribe poemas
y es improbable que de pronto comience a escribir poemas.
Le viene de su madre, que no escribía poemas
,y de su padre, que tampoco escribía poemas.
Bajo el techo de mi hermana me siento a salvo:
nada impulsaría al marido de mi hermana a escribir poemas.
Y aunque suene como un poema de Adam Macedonski,
ninguno de mis parientes se ocupa de escribir poemas.
En el escritorio de mi hermana no hay poemas viejo
sni nuevos en su bolso.
Y cuando mi hermana me invita a cenar,
sé que no tiene intenciones de leerme poemas.
Hace magníficas sopas sin esfuerzo,
y el café no se derrama sobre sus manuscritos.
En muchas familias nadie escribe poemas,
pero cuando lo hacen, rara vez es sólo una persona.
Algunas veces la poesía fluye en cascadas de generaciones
que ocasionan temibles corrientes en las relaciones familiares.
Mi hermana cultiva una prosa hablada decente,
pero toda su producción literaria está en tarjetas postales veraniegasque prometen la misma cosa cada año:
que cuando vuelva me contará todo,
todo,
todo.



Amor a primera vista
Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.
Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?
Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún “lo siento”
o el sonido de “se ha equivocado” en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.
Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.
Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?
Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.
Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.

De “Fin y principio” 1993
Wislawa Szymborska (1923)  Nació en Kórnik, Polonia y vive en Cracovia

jueves, 16 de julio de 2015

Léon Paul Fargue

Léon Paul Fargue - EcuRed





Léon Paul Fargue. Poeta y ensayista francés cuya obra ha sido vinculada a los dadaístas, los cubistas y el surrealismo.

Léon Paul Fargue.Jpeg
Nació el 4 de marzo de 1876; en París, Francia. Después de unos brillantes estudios secundarios, en los que tuvo como profesor a S. Mallarmé, siguió los cursos de filosofía de H. Bergson. Se interesó por el piano, la pintura y la poesía; participó de los "Martes" de Mallarmé, donde conoció a M. Schwob y P. Valéry.Síntesis biográfica

Sus primeros poemas aparecieron en L´Art littéraire, en 1894. En 1895 publicó su poema más importante, Tancrède (Tancredo). Excepto Nocturnes (Nocturnos) (1905), su búsqueda de la perfección lo llevó a negarse a publicar. En 1912aparecieron por fin sus Poèmes en la Nouvelle Revue Française (Poemas en el examen francés de Nueva), y en 1914 un álbum de versos titulado Pour la musique (Para la música). Frecuentó a A. Breton, L. Aragon y P. Soupault.
En 1924 aceptó la dirección de la revista Commerce, compartida con V. Larbaud y Valéry. Allí publicó lo esencial de los textos de Espaces (Espacios) (1929) y Sous la lampe (Bajo la lámpara) (1930). Ludions (Cartesiano) (1933) reagrupó versos de juventud y Daprès París (París según) (1932) y Le Piéton de París (Un paseo en París) (1939) consagraron al Fargue enamorado de la ciudad. Siguió Haute solitude (1941). En 1942 aparecieron dos compendios de crónicas: Refuges y Déjeuners de soleil. Un ataque de hemiplejia lo confinó a escribir en la cama sus últimas obras: La lanterne magique (La Linterna Mágica) (1944), Méandres (Devanado) (1947), conmovedor testimonio de su estado, y Portraits de famille (Retratos de familia) (1947).

Muerte

Falleció el 24 de noviembre de 1947, en su Francia natal.


Poesía francesa del siglo XX traducida por Raúl Gustavo Aguirre / Poetas franceses contemporáneos (De Baudelaire a nuestros días)
Raúl Gustavo Aguirre: poeta, antólogo, traductor y crítico nacido en Buenos Aires, Argentina (1927-1983).


PAUL LEON FARGUE

Nocturno, Léon-Paul Fargue

Un brazo con tatuajes de oro se desliza
Desde lo alto de los árboles y toca
Suavemente en las ramas. Las hojas y las flores
Se abrazan y se entienden. Y yo vi a la culebra
Deslizarse en la quieta dulzura del crepúsculo.
Diana sobre el estanque se inclina y se enmascara
Un zapato de seda corre a través del claro
Como una voz del cielo que se une al horizonte.
Las barcas de la noche se aprestan a partir.

Otros se sentarán en la silla de hierro.
Otros esto verán cuando yo ya no esté.
La luz se olvidará de aquellos que la amaron.
No habrá ningún llamado que alumbre nuestros rostros.
No habrá ningún sollozo que hiera nuestro amor.
Nuestras ventanas estarán cerradas.
Una pareja de extranjeros
Recorrerá la calle gris.
Las voces,
Cantarán otras voces, llorarán otros ojos
En una casa nueva.
Todo será gastado y todo perdonado,
La pena será extraña y el bosque será nuevo,
Y hasta quizás un día, para amigos recientes,
Dios tendrá esa alegría que ayer nos prometió.

(Sous la Lampe, 1930.)


Hallado entre papeles de familia, Léon-Paul Fargue

Tanto soñé, tanto soñé que ya
No soy de este lugar.
No me interroguen, no me hieran más.
En mi calvario no me sigan.

No me fue dado el explicarme las órdenes.
Ni siquiera el derecho de intentarlo.
Es tiempo ya de levantarme y de partir.

Tiene un permiso de la muerte, y viene, y yo lo espero
En una esquina de la calle que conduce a la noche.
El mar ya vuelve a sus últimos peldaños.
Una primera lámpara tiene sed en las sombras.

Hay pasos en la acera. Su sombra lo precede
Y se recuesta en mí, la cabeza en mi pecho.
Ha llegado.

Su sombrero redondo, su costal en la mano,
Tal como era el día en que volvió de Italia.
Yo no veo sus ojos. No me habla.

Me deslizo hacia él como una piedra oscura.
Pero no puedo atravesar su sombra.

¿Ustedes están bien? ¿Qué hicieron desde entonces?
¿Por qué nunca subieron?
Fui a ver, todos los días, y ustedes no llegaron...

De todo esto nada dice.
No obstante en él todo me dice: Acuérdate.

La noche sobre él se ha cerrado de nuevo.

(Sous la Lampe, 1930.)


Obras destacadas

Fuentes



miércoles, 15 de julio de 2015

Canciones que cambiaron el mundo: ‘Strange fruit’, por Billie Holiday | Planeta Futuro | EL PAÍS

Canciones que cambiaron el mundo: ‘Strange fruit’, por Billie Holiday | Planeta Futuro | EL PAÍS





La primera vez que se interpretó Strange fruit en un garito nadie aplaudió. Segundos antes de terminar la canción, cuando la intérprete pronunciaba las dolientes últimas palabras (“esta es una extraña y amarga cosecha”), las luces del Café Society neoyorquino, con capacidad para 200 personas, se apagaron. Instantes después se encendieron, pero la cantante había desaparecido. Billie Holiday estaba vomitando en el pequeño aseo del local, sobrecogida después de su estremecedora interpretación. Los espectadores intentaban recuperar el aliento tras asistir a aquella desgarrada actuación. Fue una pieza breve, solo tres minutos que cambiaron para siempre la historia de la música comprometida. Mientras la primera canción antirracista nacía, justo en ese momento, a muchos kilómetros de allí, en España, se levantaba un nuevo monumento a la intolerancia y la barbarie: el general Franco ordenaba los últimos bombardeos para aplastar a la República. Empezaba la dictadura. Era la primavera de 1939.
En efecto, para Billie Holiday (Filadelfia, 1915-Nueva York, 1959) era doloroso atacar Strange fruit. “Cantarla me afecta tanto que me pone mala. Me deja sin fuerzas”, señala la cantante en su autobiografía, Lady sings the blues. Y cuenta una anécdota que refleja el choque emocional que libraba con la canción: “(Después de cantar Strange fruit) Entró una mujer en el lavabo de señoras del Downbeat Club y me encontró desquiciada de tanto llorar. Yo había salido corriendo del escenario, con escalofríos, desdichada y feliz al mismo tiempo. La mujer me miró y se le humedecieron los ojos. ‘Dios mío’ –dijo–, ‘en mi vida oí algo tan hermoso. En la sala se podía oír volar a una mosca”.
La letra de Strage fruit tiene solo tres estrofas, profundas, dolientes: "De los árboles del sur cuelga una fruta extraña. / Sangre en las hojas, y sangre en la raíz. / Cuerpos negros balanceándose en la brisa sureña. / Extraña fruta cuelga de los álamos./Escena pastoral del valiente sur. / Los ojos saltones y la boca retorcida. / Aroma de las magnolias, dulce y fresco. / Y el repentino olor a carne quemada. Aquí está la fruta para que la arranquen los cuervos. / Para que la lluvia la tome, para que el viento la aspire, para que el sol la pudra, para que los árboles lo dejen caer./ Esta es una extraña y amarga cosecha".




Linchamiento de Thomas Shipp y Abram Smith.
Lo curioso es que el poema está escrito por un blanco. El autor es Abel Meeropol, un judío que militaba en el Partido Comunista y trabajaba de profesor. Meeropol, que se crió en el Bronx neoyorquino, adoptó el seudónimo de Lewis Allan para publicar el poema en el periódico del sindicato de profesores de Nueva York. Lo tituló de Bitter fruit (Fruta amarga). Luego cambió bitter(amarga) por strange (extraña), probablemente porque expresaba mejor el mensaje. Se inspiró para escribir el poema en una cruda fotografía de los cuerpos de Thomas Shipp y Abram Smith, ambos negros, colgados macabramente de un árbol con la ayuda de una cuerda (“extraños frutos cuelgan de los álamos”). El linchamiento se produjo en Marion, Indiana, EE UU, en agosto de 1930.
Meeropol escribió una sencilla melodía para el poema. Su mujer fue la encargada de cantarla, siempre en reuniones de amigos y familiares. Hasta que un día le dieron la canción a la cantante negra Laura Duncan, que la interpretó una noche de 1938 en el Madison Square Garden. Entre el público se encontraba Robert Gordon, trabajador del Café Society, tugurio donde Billie Holiday solía actual. Gordon le informó del descubrimiento al dueño del Society, Barney Josephson, militante izquierdista. La conexión ya estaba hecha.
El 20 de abril de 1939 la cantante entraba en el estudio para grabar la pieza. Melódicamente no es una canción común. Arranca con una melodía de trompeta seguida de un piano. Holiday no entra a cantar hasta que pasa un minuto y diez segundos, de un tema que dura solo 3,05. La cantante está en acción menos de dos minutos. La sesión de grabación duró cuatro horas. Strange fruit no se convirtió en un gran éxito de ventas. Solo con el tiempo alcanzó la condición de mito. Como señala Dorian Lynskey en su excepcional 33 revolutions per minute,Strange fruit no fue la primera canción protesta de la historia, pero sí fue la primera que impactó en el mundo del espectáculo. Antes de eso las piezas reivindicativas se circunscribían al ámbito de los mítines, las huelgas o las fiestas sindicalistas, pero nunca entraron en el masivo escenario de la cultura popular.
Ojo: Holiday tenía solo 23 años cuando cantó la pieza por primera vez. Todavía no había pasado por el calvario que fue su vida. Perseguida, por negra y adicta a las drogas, pasó por la cárcel y se le prohibió actuar en los clubes de Nueva York durante años. Incluso cuando murió, de cirrosis, con solo 44 años, se encontraba bajo arresto domiciliario por tenencia de narcóticos. Sus tempestuosas relaciones amorosas quebraron aún más su capacidad de resistencia.
Todo lo que para ella era ser negro en Estados Unidos en aquella época represiva lo vertía en esa canción. Con el paso de los años, y con el sufrimiento acumulado, las interpretaciones de Strange fruit por parte de Billie Holiday fueron más intensas. Durante alguna etapa de su carrera (la más oscura) llegó a quitar la canción de su repertorio. Pero siempre volvía a ella. Hubo incluso algunos promotores que le exigieron que no la cantara, sin duda por el impacto emocional que producía en ella y en la audiencia (los camareros dejaban de servir copas por respeto y escuchaban al fondo de la sala), pero ella empezó a incluir una cláusula en los contratos reservándose el derecho a interpretar el tema.
En la década de los cincuenta el deterioro de su salud se acentuó. Su adicción a la heroína y sus problemas policiales no tenían fin. Como cuenta el periodista David Margolick en 33 revolutions per minute,cuando cantaba eso de “los ojos saltones y la boca retorcida”, Billie ya no hablaba solo de aquellos negros apaleados: se refería a ella misma, a su estado físico de aquella época.
Hay una anécdota que ilustra vívidamente la huella de Strange fruit y su relación con su intérprete. En los años finales de su vida, alguien reconoció a Billie en una sombría callejuela de Nueva York, caminando sin rumbo, con aspecto de vagabunda. El tipo, sorprendido por la desastrada imagen de la cantante, le dijo: “¿Qué estás haciendo con tu vida, Lady Day?”. Y, ella, desafiante, le contestó: “Bien, ¿sabes?, aún sigo siendo una negra”.

Diez versiones, puntuadas*, de Strange fruit:
- Billie Holiday, solo piano y voz. Desgarradora. Nota: 10.





Nina Simone, explicando al principio el significado de la canción. “Trata de América, de los problemas entre blancos y negros”, señala. Nota: 9.




- Jeff Buckley, en directo, solo con la guitarra. Introducción de guitarra eléctrica muy hendrixiana de tres minutos. Luego entra una voz que sobrecoge. Nota: 10.

martes, 14 de julio de 2015

Ramiro Vidal: “Os libros non poden ficar durmidos nos andeis das librarías, hai que movelos” -

Ramiro Vidal: “Os libros non poden ficar durmidos nos andeis das librarías, hai que movelos” - Cultura - Sermos Galiza - A Información precisa







CARME VIDAL
-Mares de Queijo está de novo en circulación. Como é esta nova vida do libro?
A primeira edición é de 2.004, cando Agal editaba a colección de libros FOZ Editora. En poucos días conseguiu bastantes descargas e máis de 300 nun só mes. Na páxina máis antiga da AGAL aínda se pode localizar. Mais tarde naceu a idea de publicalo en papel e a comezos deste ano fíxose unha primeira edición deste libro que se esgotou en pouco máis de un mes. Fixen cinco presentacións, en Ferrol, a Coruña, Compostela, Vigo e Noia. Moita xente manifestaba o desexo de telo en papel e iso, xunto coas representacións, fixo que se esgotara rápido. De feito, no mes de abril estivo na listaxe dos máis vendidos de Criticalia, o blog de Ramón Nicolás.
-Pola súa banda, tamén se aprecia o traballo para difundir a obra...
Aínda que a xestión sexa de A Porta Verde do Sétimo Andar estamos a falar practicamente dunha autoedición. Son eu quen me encargo de distribuír por librarías, argallar presentacións, publicitalo pola rede... Tento facer un labor intenso de promoción do produto. 
-O autor ten que se comprometer tan intensamente tamén coa promoción da obra?
Neste momento hai dous mundos diferenciados en canto á difusión dos libros, por unha parte está a edición convencional, industrial, na que o autor tende a se implicar menos porque a editora se encarga non só do labor de produción senón tamén de distribución e difusión e, nestes casos tende a a facerse presentacións moi contadas. Neste caso, interveñen tamén os cartos públicos porque, até o de agora, a Xunta compraba unha parte da edición. Ao meu ver, este modelo está en crise. Por outra parte está o mundo da edición independente e autoedición no que o autor pon cartos do seu peto e tenta recuperalos. Nunca pensei editar libros para que fiquen durmidos nos andeis das librarías. O libro hai que movelo e esa é unha parte da que tamén gosto. Neste caso, está a funcionar ben. Confío en que a edición se venda ao completo porque está a ter boas críticas e xente nas presentacións. 
-Por que estando o libro na rede decide logo publicalo en papel?
Á xente segue gustándolle ter o libro en papel, collelo e mesmo cheiralo. En certa medida, o consumo da cultura ten ese aquel de fetichismo. Noutras disciplinas artísticas acontece algo análogo. O mundo dixital avanza mais continúa o gusto por ter o obxecto físico, o disco, o cadro... 
-Mares de Queijo conxuga dúas dimensións poéticas, a íntima e persoal e a social e política?
A unión de todos os poemas tanto de Mares de Queijo como de Letras de Amor e Guerra é a procura da liberdade. Alén de ter outros temas que aparecen de maneira recorrente de dualidades como o conflito na relación do ser humano e o medio, a identidade colectiva e individual... a liberdade é o gran tema e o mar aparece como metáfora, como escenario onde o individuo ou mesmo os colectivos procurarían ser libres. No mar escribíronse páxinas importantísimas da historia da humanidade, a emigración, a loita contra as invasións, contra os saqueos, a loita da resistencia antifascista... O mar é o espazo onde, nalgún punto, podes atopar un lugar onde construír a liberdade a partir de algo totalmente novo, o fío condutor entre a poesía amatoria e o plano sociopolítico. 
-Algúns dos poemas teñen unha forte carga combativa...
Non é ningún acaso que moitos líderes revolucionarios cultivaran a poesía. Aí está Mao, Ho Chi Minh, Agostinho Neto, o Subcomandante Marcos... no caso dos líderes mais non hai movemento revolucionario que non teña poesía detrás. A historia do nacionalismo galego, poño por caso, é boa proba diso, en todas as etapas. O Provincialismo tivo o seu movemento literario, o nacionalismo de posguerra tamén e mesmo a xente da miña xeración ou posterior tamén fai arte para determinadas ideas. Agora, en todo caso, pode ser máis individualista, a tecnoloxía permíteche funcionar máis autonomamente. Antes era máis comunal, existían os colectivos artísticos que tiñan unha proposta estética e detrás unha actitude política. Agora semella máis difuso mais seguramente alguén que veña detrás sistematizará o que producimos e atopará coherencia. 
"A poesía necesitas  músculo, é un exercizo de forza, de contorsionismo, ás veces de ritmo. Para escribir poesía é preciso muscular o léxico e a gramática". 
-No prólogo, a escritora Elvira Riveiro falou da súa poesía como “sacudida permanente entra a luita, o abatemento e a esperanza”, concorda coa definición?
Se alguén destripou con acerto Mares de Queijo foi ela e se fai ese diagnóstico por algo será. Son unha persoa que necesita ser política e sentirse política e as veces non podo evitar o desencanto, a desazón, e danme tamén ataques de optimismo desmedido. Ás veces na loita aparecen eses altos e baixos, como unha montaña rusa que che produce eses sentimentos. 
-A poesía forma entón parte da súa posición política?
Forma parte da miña intervención. Ás veces estou organizado e ás veces non mais teño sempre unha visión política do momento en que vivo e sinto a necesidade de pronunciarme. Outra faceta da miña actividade literaria e política é escribir artigos de opinión. Trato de utilizar unha linguaxe literaria, que procure a beleza, e ao tempo non perdo de vista a cuestión teórica e ideolóxica. Non me dou licencias de libre pensador, os meus artigos de opinión están cargados de política. 
-Nesa posición, que poetas serían os que vostede situaría como referentes? 
Resúltame complicado sinalar as referencias, agora, na miña vida e traxectoria teño que sinalar o forte impacto de Celso Emilio Ferreiro, de Eduardo Pondal, Curros Enríquez, Carvalho Calero, Guerra da Cal. A estes dous últimos cheguei máis tarde. Fóra do sistema literario galego sinalaría algún poeta americano como Dylan Thomas, Withman ou o latinoamericano Benedetti, Agostinho Neto ou os textos políticos cargados de poesía como a obra de Mao. Tamén outras artes como o hip hop, hardcore ou o heavy que son movementos musicais que me influíron á hora de poetizar. 
-Non é habitual que un poeta se manifeste influenciado polo heavy na súa obra. 
Non é que teña especial vontade de aparecer como o poeta dos heavy mais as letras son moi coidadas e, polo xeral, requiren un traballo de cultivo moi grande. Penso nas letras de Iron Maiden ou Metallica e, á marxe das referencias, hai un traballo literario detrás. 
-Nun texto no que falaba de poesía referíase ao xénero como “a forma máis atlética da literatura”, a que quería referir?
A poesía necesitas  músculo, é un exercizo de forza, de contorsionismo, ás veces de ritmo. Para escribir poesía é preciso muscular o léxico e a gramática. 
-A súa traxectoria literaria está vinculada ao colectivo A Porta Verde do Sétimo Andar. Que supón pertencer a un grupo coa poesía como nexo?
Nace como escisión doutro colectivo que operaba en Vigo e que se chamaba formas difusas no que unha parte escribía en galego e outra en español. A parte que escribía en galego decidiu independizarse, exercer a autodeterminación de maneira práctica. Como colectivo de poesía en galega estaba composto por poetas como Alfonso Lauzara, Cruz Martínez, Luís Viñas ou Rosa Martínez, xente de Vigo que coincide con Alberte Momán , que é o pai da idea. Eu era moi activo na Biblioteca Virtual Galega e entro no colectivo a partir de aí. Publicaba, como outras persoas, na sección de novos que foi un viveiro para xente da poesía que hoxe é referencial. No inicio organiza encontros poéticos que pasan logo a ser interdisciplinares, como unha plataforma para coñecer a xente. Máis tarde inicia a publicación de cadernos para darlle voz á xente que fai cousas interesantes e non tería outra forma de editar. Agora toma forza a parte editorial e fanse menos encontros artísticos.